La nebulosa de la Laguna, desde el observatorio Gemini
jueves, 30 de junio de 2011
sábado, 25 de junio de 2011
Gigantes de la exploración espacial: Lunokhod 2
El programa Luna soviético estaba perfectamente estructurado. Como ya hemos contado, lo primero era tomar contacto con nuestro satélite. Luego fotografiar la cara oculta de la Luna, más tarde alunizar suavemente sobre Selene, para después colocar una nave sobre su órbita. Después, lo que interesaba era hacer regresar una cápsula con fragmentos del suelo, cosa que consiguieron. El siguiente paso, enviar un todoterreno teledirigido a su superficie.
Los primeros sobre un todoterreno salieron de la oficina de diseño de Korolev en 1963, y se quería que vehículos autopropulsados corretearan por la superficie de nuestro satélite. Dos años antes, sin embargo, el discurso de Kennedy acerca de colocar seres humanos antes de acabar la década pilló a los soviéticos a contrapié, y entonces, paralelamente empezaron a desarrollar con más prisa sus planes para hacer lo mismo, por lo que desvió financiación a estos proyectos. Sin embargo, los planes del todoterreno continuaron, y junto con el diseño del todoterreno, se planeó una manera de transportarlo.
Con ambos vehículos finalizados, se programó su lanzamiento para 1969. Finalmente, a bordo de un cohete Proton, el 19 de febrero de ese año se iba a lanzar el que iba a ser el primero de una serie de exploradores que recorrieran decenas de kilómetros. Por desgracia, apenas lanzado la primera fase del cohete se detuvo, y el cohete cayó a tierra a 15 km. de la plataforma de lanzamiento. Tardaron más de un año en tener las siguientes unidades del todoterreno y de la fase de transporte listas, y un nuevo cohete Proton, esta vez sí, la colocó en ruta lunar. Finalmente Lunokhod 1, dentro de Luna 17, aterrizó en el Mare Imbrium el 17 de noviembre de 1970. Una vez descendió al suelo selenita recorrió má

En el tiempo transcurrido de la misión de Lunokhod 1 se vieron ciertas carencias, y decidieron realizar cambios en la siguiente unidad. En 1972 estaba listo el nuevo vehículo, y tras ser unido a la fase de transporte, fue colocado dentro de un nuevo Proton, para su inminente lanzamiento. A esas alturas la última misión Apollo, la 17, había regresado exitosamente, cerrando con broche de oro este programa de exploración.
Lunokhod 2 es un vehículo de 1'7 metros de largo, 1'6 de ancho y 1'35 de alto, pesa 840 kg. y se apoya sobre 8 ruedas enganchadas a suspensiones independientes, y posee un motor por cada rueda, siendo capaz de andar a 1 o 2 km/h. Cuenta con un panel solar con tapa en la parte superior, y dentro de la estructura del vehículo equipa un calentador a base de

Finalmente fue elevado correctamente el conjunto Luna 21/Lunokhod 2 el 8 de enero de 1973 desde Baikonur. Tras el despegue fue colocada en una órbita de aparcamiento. Luego fue enviada a una trayectoria de inyección translunar, alcanzando nuestro satélite y entrando en una órbita de 90x100 km. En los dos siguientes días fue reduciendo su órbita hasta los 16 km. sobre la Luna, y ya el día 15 se decidió alunizar a Luna 21. Su punto de aterrizaje está situado en las coordenadas lunares 25'85º N 30'45º E, en el cráter Le Monnier, entre el Mare Serenitatis y los montes Taurus.

El día 16, tras haber realizado sus primeras imágenes de la superficie lunar, recibió la orden de descender al suelo, se colocó a 30 metros de Luna 21 para comprobar todos sus sistemas, y el 18 comenzó a recorrer el lugar de aterrizaje, empezando por su fase de descenso. Durante seis días recorrió más de un kilómetro por


Durante el mes de marzo, una vez llegado el día, se volvió a poner en marcha, recorriendo esta vez más de 16 km., más que la distancia recorrida por su antecesor durante toda su misión. A punto de volver la noche lunar, volvió a detenerse, cerró la tapa del panel solar, activó su sistema calentador a base de material radioactivo, y esperó a que nuevamente la luz solar le reanimara. Ya en el mes de abril volvió a la

En el mes de mayo, todo parecía que estaría listo para funcionar. Las informaciones oficiales notificaron que se recorrieron 880 metros, y se terminó su misión, finalizando oficialmente el 4 de junio. Había recorrido más de 37 km., había realizado unos 700 análisis del suelo selenita, y realizado más de 80.000 imágenes. Además sigue siendo el vehículo que más distancia ha recorrido en la superficie de un cuerpo celeste distinto de la Tierra (Pronto Opportunity podría alcanzar esa cifra, ya que está a punto de alcanzar los 30 recorridos por Marte).
En comparación con el primer todoterreno enviado en 1970, que funcionó durante 10 meses, todo parecía indicar que Lunokhod 2 se había averiado por la superficie. Recientemente, uno de los operadores del vehículo nos resolvió el misterio: parece ser que

Más recientemente, y gracias a los potentes objetivos que monta LRO, se ha visto tanto a Luna 21 como a Lunokhod 2, en su lugar final de descanso. Además, el fotodetector devolvió a Tierra la señal laser enviada desde la Tierra, confirmado su posición, y echando una mano en las mediciones de distancia entre nuestro planeta y Selene.
Como anécdota, y para amantes de las curiosidades, tanto Luna 21 como Lunokhod 2 no son propiedad de la nación rusa, sino que, en una subasta en la casa Sotheby's, fueron vendidos por 68.500 dólares en diciembre de 1993 a Richard Garriot (aunque el lote indicaba que era el conjunto Luna 17/Lunokhod 1), un desarrollador de videojuegos que a cuenta de ellos se forró, y que en el 2008 visitó la ISS, siendo el sexto turista espacial en visitar el complejo en órbita.
miércoles, 15 de junio de 2011
El mejor lugar de lanzamientos del mundo
Imagina que estás andando por la selva, llena de plantas, árboles inmensos, completamente rodeado de vegetación. De repente ves que hay un claro en la selva, llegas allí, sales a él y te encuentras... ¿un Ariane 5? No, no estás en una novela de ciencia-ficción, estamos hablando del puerto espacial de Kourou, en la Guayana Francesa.
La elección de los lugares de lanzamiento de vez en cuando son arbitrarios (como la base rusa, ahora en Kazajstán, de Baikonur), pero otras veces es cuidadosamente seleccionado (como es el caso de Cabo Cañaveral, o Cabo Kennedy). Lo más importante en ese sentido es ahorrar la máxima cantidad de combustible, es decir, ser lo más eficiente lanzando los cohetes al espacio.
La historia de este lugar comienza cuando la agencia CNES (Centro Nacional de Estudios Espaciales) fran

Cuando los primero cohetes Ariane estuvieron listos para su uso, en 1979, naturalmente se lanzaron desde esta base. Posee 3 áreas principales de lanzamientos, con los nombres de EL

Las ELA 2 y ELA 3 fueron diseñadas para lanzadores medios y pesados. La ELA 2 fue la plataf


Son muchos los satélites, sobre todo de comunicaciones, que han sido elevados desde Kourou. Eso es porque es enormemente ventajoso lanzarlos tan cerca del ecuador. Debido a su situación a 500 km. al norte del ecuador, lanzar cohetes desde allí permite aprovechar mejor las trayectorias para situar satélites en órbita geoestacionaria (a 36.000 km. de altitud), además de proporcionar, cuando los lanzamientos son dirigidos hacia el este, de una velocidad adicional de al menos 1700 km/h más, permitiendo lanzamientos más rápidos y sobre todo económicos. Con esto se pueden lanzar satélites muy pesados con un consumo reducido de combustible, además de alargar la vida de los satélites colocados en órbita por conservar más combustible de control. Desde allí se han lanzado satélites de muchos países, gracias a esto. Por eso, los rusos, gracias a un acuerdo con la ESA, decidió tener su propio área allí.
Desde el principio de la era espacial, Francia y la URSS tuvieron lazos bastante estrechos, ya que muchos experimentos franceses acabaron montados en sondas soviéticas, así que no fue de extrañar que cuando el muro cayó en 1989 y la URSS se disolvió, la nueva agencia espacial rusa empezó a necesitar colaboraciones para poder sacar adelante sus proyectos. Con el tiempo, la ESA y la agencia rusa han llegado a firmar acuerdos de colaboraciones, en desarrollo de vehículos, misiones, utilización de instalaciones, e incluso dos célebres sondas europeas (Mars Express y Venus Express) fueron lanzadas a bordo de cohetes Soyuz-Fregat desde Baikonur. Además, se llegó a un acuerdo final: ya que los rusos estaban interesados en lanzar desde lugares competitivos, solicitaron tener su área de lanzamientos allí en Kourou.
A 10 kilómetros del lugar principal de lanzamientos, se empezó a construir el área ruso de lanzamientos. Preparada para lanzar cohetes Soyuz, es una réplica perfecta de las platafo

¿Por qué los rusos han elegido lanzar desde allí? Sencilla comparación: desde Baikonur (centro espacial que va a reducir su actividad en los próximos años) un cohete Soyuz es capaz de colocar en órbita de transferencia geoestacionaria (es decir, una órbita baja desde la que luego sube hasta una geoestacionaria mediante la última fase del cohete) una masa de 1'7 toneladas. Desde Kourou, utilizando el mismo tipo de cohete y la misma carga de combustible, la cifra se eleva a 2'8 toneladas. Evidentemente la ganancia en masa elevable es considerable.
Puede que las instalaciones sean modestas, pero ahora mismo están que se lo rifan. Más que lanzar desde las bases de lanzamientos americanas (del norte) y rusas, muchas naciones recurren a este apartado, pero realmente económico, lugar.
martes, 7 de junio de 2011
Sondas que pudieron ser y...
Construir una sonda espacial es un proceso minucioso, una labor de precisión, y en muchos casos se suelen tener piezas de repuesto debido a que, por diversos factores, partes de los vehículos tienen que ser reemplazadas. Sin embargo, cuando una sonda es terminada, esas partes de repuesto suelen tener varios destinos. Esos destinos pueden ser los que acaben o relancen una misión.
El programa Pioneer que inició la NASA tuvo varios objetivos: empezar a investigar la Luna, explorar el espacio interplanetario, y la investigación planetaria propiamente dicha. En esta última categoría se encuadran las primeras sondas que visitaron el sistema solar exterior. Con el motivo de comprobar las rutas entre la Tierra y Júpiter para las sondas del proyecto Voyager (sobre todo el cruzar el cinturón de asteroides) se prepararon dos sondas, para lanzar en 1972 y 1973 para que alcanzaran


Los japoneses tenían previsto lanzar dos sondas para investigar la Luna en profundidad. Una de ellas era la SELENE (o Kaguya), la sonda más cargada que ha sido enviada allí. Otra, era LUNAR-A. La tarea principal de esta sonda era servir como repetidor de señales de dos sondas penetradoras que hubieran sido enviadas a la superficie selenita a u


Estas son dos sondas que pudieron ser y no fueron.
Sin embargo hubo otras sondas que pudieron ser y que luego sirvieron para cometidos distintos a los originalmente planeados.
El programa Mariner estaba montado para proporcionar los primeros resulados sobre los planetas más cercanos, es decir, Venus y Marte. Las dos primeras Mariner fueron preparadas para Venus (sólo la número 2 pudo cumplir la misión), mientras que las números 3 y 4 se diseñaron para alcanzar Marte. Lo que nos interesa es que sobre el diseño de las Mariner 3 y 4 se construyó una tercera sonda por si las otras dos fallaban por cualquier causa. Huelga decir que Mariner 4 realizó su tarea impecablemente, por lo que se hizo innecesaria usar esa sonda de reserva. Claro, que tenían una sonda perfectamente funcional construída, y no podían tirarla a la basura así como así. Para 1968 se estaban diseñando dos nuevas sondas marcianas, más capaces y más potentes, y se quería dar uso a ésta que había quedado del proyecto de 1963. Ya que no se había vuelto a Venus, decidieron que su destino fuera el planeta nuboso. Para ello era necesario realizar modificaciones en la sonda, que consistieron en retirar la cámara de televisión, invertir la posición de los paneles solares y recortarlos, y mejorar la protección térmica para soportar el ambiente espacial en las cercanías de la órbita v

Como ya hemos contado, los programas marcianos desde 1996 preveían el lanzamiento cada oposición de dos sondas, una orbital y otra de superficie. Las dos primeras alcanzaron en 1997, y cada una tenía un cometido: El orbitador se encargaría de levantar un mapa topográfico, además de realizar un mapa mineralógico, buscar un campo magnético, y sobre todo, tomar imágenes de una resolución hasta el momento sin precedentes (Básicamente, para tener un punto de partida), mientras que el aterrizador probaría un método de descenso a base de airbags, para, principalmente, depositar un pequeño todoterreno en la superficie marciana, para analizar el suelo con un instrumento que portaba. El proyecto de 1998 tendría otros cometidos: El orbitador se encargaría de monitorizar la atmósfera (básicamente, vigilar la evolución de la atmósfera en muchos apartados) y el aterrizador amartizaría en el polo sur marciano para investigar en el lugar el terreno y la atmósfera, y buscar hielo bajo la superficie. Para el proyecto del 2001, tanto el



A veces las cosas no van como se pensaban, y esta disertación lo deja bien claro. Hay un tercer modo, y es el de la sonda construida con piezas de repuesto de otras misiones, diferentes entre sí: Magallanes a Venus. Pero esta, es otra historia.