Phoenix, un tributo
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viernes, 16 de octubre de 2026

Las próximas misiones a Marte: MMX

 No sólo es la personificación del miedo, también parece ser un destino maldito. Bueno, pues será mejor ir a un santuario para intentar borrar está maldición.

Si, misiones a Marte ha habido muchas. A Fobos, no tantas. Es cierto que las misiones tanto orbitales como de superficie nos han proporcionado mucho sobre las lunas marcianas. Pero, ¿misiones dedicadas sólo a ellas? Pocas, muy pocas. Al final, apenas tres. Ya las conocemos, las tres desde la Madre Rusia. Las dos primeras fueron las correspondientes al programa Phobos, con una perdida en ruta por un error de programación, la segunda... Bueno, llegar a Marte, llegó, pero a pocos días de su inserción orbital en Fobos se perdió sin dejar rastro absoluto, en unos de los grandes misterios de la exploración espacial. La tercera, Phobos-Grunt... estaba condenada desde antes de su lanzamiento.

¿Y la NASA? Propuestas, propuestas. Todas dentro del programa Discovery, nunca se llegaron a aprobar. Desde la misión de recogida de muestras Aladdin, el Lander Merlin, o la sonda de sobrevuelo PADME. Discovery es muy competitivo, muy selectivo y, aunque se trataba de propuestas fascinantes, nunca pasaron del tablero de diseño. Quizás la más avanzada fue la primera, que llegó a la final, perdiendo ante Genesis, CONTOUR y MESSENGER. 

Fuente: ISAS
Claro que Japón tampoco ha sido muy afortunado. Un único intento, con su modesta misión Nozomi, que apuntaba a estudiar la atmósfera marciana y cómo interactuaba con el viento solar. No hace falta repetirse con su trágico destino. Pero fue desafortunada, muy desafortunada.

JAXA e ISAS buscaron una idea innovadora. Puede que se lanzasen después del fiasco ruso, con la idea de hacer lo mismo. Lo que nos lleva a la pregunta: ¿por qué investigar la lunas marcianas? Tal vez porque son de los objetos más misteriosos del sistema solar. Muchos apuntan a que son asteroides capturados (la más sensata), otros que son restos expulsados por una supuesta gran colisión (un poco fantasmas, la verdad), aplicando la misma (e incorrecta, a nuestro juicio) teoría de la formación de nuestra Luna. Si queréis saber más, tenemos una entrada en la que hablamos de ambos, sus teorías, sus certezas. Para acertar, hace falta información in situ. Y esa es la idea de JAXA.

Puede que las agencias japonesas sean las verdaderas expertas en recogida de muestras interplanetarias. La experiencia acumulada por sus dos misiones Hayabusa les ha inspirado para desarrollar algo semejante para Fobos en concreto. Para algunos, será como estudiar asteroides, para otros, creen que se podrían obtener de ese modo las primeras muestras de Marte.

Fuente: JAXA
Como todas las sondas construidas por Japón, no sólo tienen una vocación científica, también poseen un componente de ingeniería. Así, la misión de Exploración de las Lunas Marcianas, o MMX, no sólo volará hasta Marte y Fobos, incluso a Deimos, también probarán conceptos, el principal el del retorno desde Marte, algo que ninguna otra siquiera ha intentado.

El diseño y construcción de la sonda para la misión se ha encargado a la Mitsubishi Electric Corp., creando un sistema de vuelo con tres componentes. De abajo arriba, los tres elementos se denominan Módulo de Exploración, Módulo de Retorno, y Módulo de Propulsión. En esta configuración, mide 5.3 metros de alta, 4.5 de ancha, y 9 metros de envergadura con sus paneles solares desplegados. Bien podemos decir que gran parte de lo importante se aloja en el Módulo de Retorno. Es cierto que desconocemos la totalidad de sus tripas, por lo que
Fuente: JAXA
suponemos que gran parte de la tecnología que usa deriva de misiones anteriores como Hayabusa2 o SLIM. Ignoramos qué tipo de ordenador usa, de cuánto es la capacidad de almacenaje de sus grabadores. Sí sabemos que su sistema de comunicaciones trabaja en banda-X y banda-Ka usando una antena de alta ganancia, una de media ganancia (ambas parabólicas) y al menos tres de baja ganancia. Para su estabilización, se recurre a lo necesario para una plataforma inercial, a contar con una unidad de referencia inercial, dos escáneres estelares, cuatro ruedas de reacción, sensores solares, a lo que hay que añadir sus sistemas de propulsión. Sí, podréis pensar que al poseer un Módulo de Propulsión, todo se concentra allí. En realidad, hay dos grupos, tanto en el susodicho como en el Módulo de Retorno. Son sistemas comunes para reducir costes, si bien el de Propulsión cuenta con cuatro motores principales, el de Retorno dos. Hay que añadir los propulsores de maniobra en ambos también. ¿Por qué dos grupos de propulsión independientes? A su tiempo. La generación de energía depende de dos paneles solares de tres secciones cada uno, de células de alta eficiencia además de ligeras, que alimentan los sistemas de abordo y cargan una batería, tal vez de ion litio. En cuanto al control termal, básico: mantas multicapa, calentadores eléctricos, radiadores. ¿Y el Módulo de Exploración? Ahora vamos con él. Es el más ligero de los tres, pero no deja de ser importante. Porque MMX no sólo es un orbitador, también un Lander, por eso cuenta con un tren de aterrizaje de cuatro patas para estabilidad. No sólo eso: la
Fuente: JAXA
inmensa mayoría de la instrumentación principal se sitúa allí. TENGOO (Cámara Vertical Telescópica para Geomorfología) es su sistema de alta resolución, que está formado por un telescopio Cassegrain catadióptrico de dos espejos más un sistema de cuatro lentes correctoras. Posee un espejo primario de 120 mm, y el tren óptico cuenta con una longitud focal de 947.8 mm (f/8.9) sirviendo a un sensor CCD de gran formato de 3364 x 2520 pixels (3296 x 2472 activos). Es un sistema pancromático que trabaja entre 350 y 950 nm, proporcionando una resolución de hasta 40 cm. OROCHI (Radiómetro Óptico Compuesto de Cámaras Cromáticas) es una agrupación de ocho cámaras de campo ancho usando un sistema de lentes de retroenfoque. Cada cámara, superficialmente idénticas, en realidad están adaptadas cada una a registrar una longitud de onda casa una, captando una imagen cromática cada cámara al mismo tiempo. En realidad, son siete cubriendo los rangos espectrales de 390, 480, 550, 650, 730, 860 y 950 nm. Sobre casa sistema óptico, usa cada una seis lentes, con el filtro correspondiente entre medias. La longitud focal varía entre 13.23 y 13.57 mm (f/5.8-6.4). Sobre la octava, es monocromática, centrada en los 550 nm. Todas cuentan con un sensor CCD idéntico al de TENGOO, y muchos de los filtros son los mismos que los usados en la ONC-T de Hayabusa2. Estos dos sistemas se usarán para caracterizar Fobos físicamente, geológicamente, en composición, para buscar zonas en las que aterrizar y recoger muestras. Un último de talle en OROCHI, dispone de un sistema de luz LED que empleará si en el descenso a la superficie la sombra de la sonda entorpece la operación. MIRS, el Espectrómetro
Fuente: LIRA
Infrarrojo de MMX, es una de las contribuciones francesas a la misión. Es un sistema pushbroom que emplea un espejo móvil en un eje, dos espejos altamente asféricos, una abertura de entrada con un mecanismo de obturación para calibración, colimador más rejilla de difracción, dos objetivos dióptricos, los filtros para terminar con el detector dentro de un criostato. El sensor es un sistema híbrido, con un formato de 500 x 256 pixels. Para el enfriamiento, recurre a un criorefrigerador más dos radiadores. Registrará los espectros entre 0.9 y los 3.8 micrones, y estudiará la composición mineralógica de todo lo que observe. En su apertura, que cuenta con una ventana de protección, también tiene una pequeña compuerta que se puede abrir y cerrar para proteger el sistema de la contaminación por el regolito de Fobos durante el descenso. Aunque cuenta con hasta tres sistemas de altimetría láser, el LIDAR es el científico, que se basa en los usados en Kaguya o Hayabusa2. Los cambios están principalmente en el expansor de haz, con una magnificación de X7. En el resto, usa un telescopio Cassegrain como sistema receptor, y un sensor de fotoavalancha de silicio. Su misión, la cartografía de relieve de Fobos, para generar una representación tridimensional del satélite y buscar las mejores zonas para el aterrizaje. Una de las contribuciones de la
Fuente: NASA/JAXA/
Johns Hopkins APL/
Ed Whitman
NASA para el proyecto es MEGANE, el Explorador de las Lunas Marcianas con Rayos Gamma y Neutrones. Basado, o inspirado en los sensores de MESSENGER y Lunar Prospector, se trata de una repetición virtual de los sensores idénticos en la misión Psyche. Su misión, el estudio elemental de las superficies de las lunas marcianas, con el sensor de neutrones a la búsqueda de rastros de agua, mientras que el detector gamma indagará en la composición química mediante el bombardeo de rayos cósmicos contra las superficies de Fobos y Deimos. El único que no está en el módulo de exploración es el CMDM, el Monitor de Polvo Circum-Marciano. Instalado en uno de los laterales del Módulo de Retorno, es un panel formado por una lámina de polimida sobre un elemento cerámico piezoeléctrico. Su misión es estudiar el flujo y la velocidad de las partículas de polvo no sólo durante el crucero, también durante su tiempo de estancia en Marte, siendo capaz de medir velocidades de entre 0.2 y 0.8 km/s. Para la información sobre la dirección de llegada de estas partículas dependerá de la posición y la actitud de la sonda. Por último, está el MSA,
Fuente: JAXA
Analizador de Espectro de Masa. Consiste en un espectrómetro tipo TOF más dos magnetómetros de núcleo saturado triaxiales. El espectrómetro será capaz de medir la energía de los iones que capture, más la dirección de entrada, y la masa de la partícula. Todo para estudiar el entorno alrededor de ambos satélites. Para la recogida de muestras, usará dos. El desarrollado por JAXA es un sistema de perforación que extraerá núcleos de dos centímetros de diámetro, profundizando un mínimo de dos centímetros. Está al final de un brazo manipulador que se desplegará hasta la superficie. El segundo, procedente de la NASA, es un sistema neumático inspirado en el usado en OSIRIS-REx. Instalado en una de las patas, inyectará un gas presurizado que movilizará el regolito hacia un contenedor de muestras. Ambas muestras (si se consiguen) se introducirán en la cápsula de retorno de muestras, que está ubicada en una prolongación instalada en uno de los laterales del Módulo de Retorno. Está cápsula es el mismo diseño que el usado en las dos misiones Hayabusa. Por si faltaba poco, la misión cuenta con un pequeño Rover. Desarrollado
Fuente: DLR
conjuntamente por las agencias espaciales francesa (CNES) y alemana (DLR), el pequeño Idefix, que es su nombre, pretende estudiar in situ la superficie de Fobos. Tiene un chasis construido en carbono, que aloja todo lo necesario para funcionar, con un ordenador basado en la tecnología FPGA, un modesto sistema de comunicaciones de banda-S, un sistema energético que usa cuatro paneles solares (uno fijo, tres desplegables) con una superficie activa total de 0.36 m². Su sistema de movilidad se compone de cuatro elementos idénticos: un brazo de rotación, codo con motor eléctrico, engranajes, electrónicas, calentadores más la rueda, que mide 214 mm de diámetro, 54 de ancho, cuenta con nueve tacos para agarre máximo y sólo pesa 190 gramos cada una. Son de aluminio de alta resistencia construida en estructura de malla. Aparte de rodar por la superficie, servirá para enderezarse en cuanto llegue a la superficie. No girará a la manera usual, sino como lo hace un vehículo con orugas. Además, un software de movilidad llamado LOCO servirá para sus desplazamientos autónomos. Su velocidad no será espectacular, apenas 1 mm/s. Por supuesto, se ha
Fuente: DLR
diseñado para soportar los rigores del entorno de Fobos, y sus sistemas mantendrán sus paneles solares en máxima insolación. Son cuatro instrumentos los que porta: RAX, Espectrómetro Raman para MMX, apenas ocupa 81 x 98 x 125 mm³. Usa un láser de luz verde a un punto en la superficie de 50 micrones de diámetro bajo el rover. La luz que emita será recogida por un sistema óptico con autoenfoque que sirve a un sensor CMOS. Estudiará la mineralogía de la superficie entre 535 y 680 nm de casa localización que investigue. MiniRAD es un radiómetro de infrarrojo termal que, usando seis canales, estudiará la inercia termal más las propiedades ópticas. Usa detectores de termopila registrando longitudes de onda superiores a los 14 micrones. Tres de estos detectores son para medición de temperatura, los otros para las propiedades ópticas. Navcams, son un par de cámaras de navegación estereoscópicas con lentes de campo ancho sirviendo a sensores CMOS de 2048 x 2048 pixels con filtro Bayer, más una fuente de iluminación LED blanca. Son idénticas a las que se han montado en el Rover emiratí Rashid a la Luna. Y las WheelCams, dos unidades que enfocan a las ruedas delanteras y al suelo. También usan lentes de campo ancho, detectores monocromáticos CMOS de 2048 x 2048 pixels más tres luces LED sintonizadas en 590, 720 y 880 nm. Unas cubiertas transparentes sirven como protección. Estás cámaras servirán para indagar las propiedades de la superficie, mecánicas y del tamaño del regolito. El Rover volará plegado en un paquete de 557 x 512 x 314, y estará en un montaje que no sólo es un interfaz mecánico y de despliegue, también eléctrico y de datos. La masa de Idefix es de 23.47 kg. Por último, hay dos sistemas de ingeniería a bordo de MMX: IREM, Monitor de Entorno de Radiación Interplanetario, medirá la dosis de radiación durante todo el vuelo, además de registrar eventos SEP procedentes del Sol. Está en el Módulo de Retorno, al lado de la antena de alta ganancia. Y luego están las cámaras de Súper Alta Definición SHV. Proporcionadas por la NHK, la corporación audiovisual japonesa, va más allá que aquellas que montó Kaguya. Pero estás son mucho mejores porque obtendrán imágenes y vídeo en formato 4K y 8K. La de 4K se encuentra en el lado donde se monta el aparataje de la cápsula de retorno de muestras, a su derecha. La de 8K está directamente en el aparataje de la cápsula, mirando hacia un lateral. Y esto es todo. La masa sin combustible total es de unos 2100 kg, en cuanto las cargas de combustible es la siguiente: el Módulo de Retorno, 1190 kg y el de propulsión, 1840 kg. En total, MMX da un peso en báscula de 4480 kg. 

Fuente: JAXA
Hasta ponerla en la plataforma de lanzamiento, ha habido diversos retrasos. Hasta tal punto que se cambió hasta el lanzador. La idea inicial fue usar el viejo HII-A. Con este sistema retirado, se ha pasado al más moderno H3. Será en su configuración más potente, la H3-24L, que significa dos motores en su primera etapa, cuatro aceleradores sólidos, más la cofia larga. Despegará desde el complejo de lanzamientos de Yoshinobu, isla de Tanegashima, el día 20 de octubre, hora de Japón. Una vez el lanzador haya cumplido su función, la misión MMX estará en camino a Marte. 

Fuente: JAXA
Su tiempo de vuelo hacia el Planeta Rojo está dictado por la geometría, la distancia, por eso será un largo crucero de unos once meses. Misiones anteriores como las Viking, o Mars Polar Lander ya tuvieron duraciones de tránsito semejantes. ¿Es malo? En absoluto. simplemente hay ventanas más favorables que otras. Eso significa que llegará en agosto del 2027. 

Fuente: JAXA
Una vez insertada en órbita marciana, usando los medios de su Módulo de Propulsión, quedará e una trayectoria altamente elíptica, con un perigeo marciano de 500 km. No terminará esa órbita, o eso suponemos, porque realizará una segunda maniobra propulsiva (denominada MOI-2) que alterará el plano de su órbita, aumentando la altitud del perigeo. Y una tercera maniobra (MOI-3) será la que sitúe a MMX en las proximidades de Fobos, en una trayectoria denominada Órbita Cuasi-Satélite. ¿Qué significa? En esencia, para un probable observador en Marte, vería a MMX siguiendo al satélite. Si ese probable observador estuviese en Fobos, sería como si lo orbitase. Es ideal porque es muy estable y, a su vez, reduce los requisitos de propulsión. Todos ganamos.

Fuente: ESA/ATG Europe
La misión tiene previsto alargarse aproximadamente unos cinco años, dividida en cinco fases. En la primera, la misión comprobará su instrumentación, observando tanto Marte como Fobos. En la segunda comenzarán las observaciones de proximidad de Fobos, estudiando el satélite globalmente. En la tercera, una vez seleccionadas diversas zonas de aterrizaje, se preparará para al menos tres descensos, uno para la suelta de Idefix, a comienzos del 2029, desde una distancia de unos 40 metros de la superficie. La misión de Idefix puede alargarse hasta cien días. Un aspecto interesante de este descenso, no propulsado, hará que caiga y hasta rebote en la superficie. Puesto que la gravedad de Fobos es ínfima, se cree que no hay riesgo de daños. Dará igual sobre qué lado aterrice, su sistema de movilidad es plenamente capaz de compensarlo. Los otros dos aterrizajes serán para la obtención de muestras usando, o intentándolo, los dos sistemas para su posterior transferencia a la cápsula de retorno de muestras, con el objetivo de conseguir hasta 10 gramos de material de Fobos. Las dos últimas fases prepararán a MMX para la partida, primero con una campaña de observación de Fobos y Marte, antes de usar sus medios propulsivos para elevar su órbita e iniciar la campaña de observación de Marte y Deimos, estudiando es menor y más lejano de los satélites marcianos mediante sobrevuelos. 

Al igual que para ir, la misión esperará a la conjunción entre la Tierra y Marte para iniciar el esperadísimo viaje de retorno, lo que sería una auténtica primicia. Para noviembre del 2030 será el momento. Está es la razón de diseñar la sonda en tres módulos: como los cohetes en la Tierra, se trata de deshacerse de la masa considerada innecesaria. Esto significa la separación de los módulos de
Fuente: JAXA
Investigación y de Propulsión y, puesto que el de Retorno posee propulsión propia, será capaz de salir de la órbita. Es similar a lo que hizo Dawn en Vesta: a mayor altitud, menor agarre gravitatorio, por lo que salir será más fácil y con un menor gasto de combustible. La misión separará el Módulo de Propulsión el primero, claro, una vez la sonda esté en la órbita de Fobos, una vez terminadas todas las maniobras necesarias para llegar. La separación del Módulo de Exploración ocurrirá justo antes de la partida. Eso sí, el Módulo de Retorno se quedará casi sin instrumentación, sólo con el CMDM, IREM y las dos cámaras de ultra alta definición. Como a la ida, el crucero de retorno puede durar unos once meses hasta llegar a la Tierra. ¿Dónde caerá la cápsula de muestras? Lo ignoramos, pero si hacemos caso a los antecedentes de las misiones Hayabusa, lo haría en el desierto australiano de Woomera en el 2031. ¿Qué destino le esperaría al Módulo de Retorno tras la entrega? Lo ignoramos. 

Por mucho que se puedan instalar verdaderos laboratorios analíticos a bordo de sondas espaciales, nunca serán suficientes ni tendrán el equipo necesario que se puede encontrar en un auténtico laboratorio. Por eso han proliferado las misiones de retorno de muestras que despegaron desde Stardust
Fuente: ESA
y Genesis, con muestras de asteroides y desde la Luna, gracias a las misiones chinas, encontrando minerales nuevos. Por eso, estudiar muestras de Fobos en un laboratorio terrestre se considera tan importante. MMX apunta a responder diversas preguntas: ¿Cuál es el origen de las lunas marcianas? ¿Cuál fue el proceso evolutivo de la esfera marciana, tanto del planeta como de sus lunas? También es una misión de ingeniería: pretende establecer la tecnología necesaria para el viaje de retorno entre Marte y la Tierra; establecer las técnicas de muestreo avanzadas en diversos cuerpos celestes; establecer las tecnologías de comunicación óptimas usando una nueva estación de Tierra. Además, aprovechando su estancia en Marte y alrededores, será capaz de estudiar su atmósfera, su superficie, su entorno espacial, y la circulación de material atmosférico y su fuga al espacio.

Pocas son las misiones previstas a Marte en el futuro, y una de las más interesantes procederá también de Asia, de China concretamente, y su misión: recoger muestras del propio Marte y traerlas a casa. Y, de nuevo, adelantan a la NASA.

MMX es una misión fascinante y necesaria. Tardará en darnos resultados, sí, pero como siempre, la espera merecerá la pena. Suerte.

martes, 7 de julio de 2026

De tres en tres

 Sí, lo admitimos: lo hemos retrasado por necesidad. Pero todo aquello que se hace esperar merece más la pena. Ya lo veréis.

A diferencia de la visita a Dinkinesh, el paso cercano a Donaldjohanson por parte de Lucy no resultó tan espectacular. Un poco de contexto antes.

El sobrevuelo de Lucy a 52246 Donaldjohanson ya estaba previsto al comienzo de la misión. Se planeó para ser el ensayo general de la misión antes de que la sonda alcanzará sus objetivos troyanos. Su distancia de sobrevuelo, mil km., se hizo conservadora a propósito. Y llegó, el 20 de abril del año pasado. 

Fuente: NASA/Goddard/SwRI/
Johns Hopkins APL/NOIRLab
En las horas posteriores al encuentro, practicado a 960 km. de distancia, fue muy poco lo que vimos del asteroide. ¿Interesante? Siempre. Las imágenes nos devolvieron un cuerpo formado por dos objetos, con un estrecho cuello. Fuertemente craterizado, como es norma, los tiene tirando a desgastados. Gracias a la información recibida, se calcula que posee unas medidas de 8.8 x 4.4 x 3.1 km. Sí, rota sobre sí mismo, con bastante lentitud, en diez días y medio. Lo interesante llegó hace poco: resulta que también se mueve en su eje longitudinal, bamboleándose de acá para allá cada veintiséis días y medio. Mola, ¿eh? Pues ya veréis. Por la información recogida, se establece que está forma de cacahuete que tiene es el resultado de una "colisión" suave, y que su rotación era mucho más veloz, para irse frenando gradualmente. La causa de está reducción muy posiblemente fue a causa del ciclo diurno y nocturno, el calentamiento solar y el posterior enfriamiento nocturno causando la deceleración de su rotación. En cuanto a la apariencia desgastada de los cráteres, fue a causa de las fuerzas que actuaban y que llevó al impacto, causando como desprendimientos. Con respecto a su clasificación, es un tipo C de asteroides carbonáceos, y los
Fuente: NASA/Goddard/SwRI/
Dan Gallagher
datos espectrales de Lucy muestran la existencia de minerales arcillosos ricos en hierro. ¿Qué significa? Es muy probable que el cuerpo original del que se originó contó con agua líquida; sin embargo, la exposición resultó breve, de ahí la existencia del hierro. Según el equipo científico, es más joven que otros similares investigados, como Bennu o Ryugu, y el hecho de permanecer en el cinturón principal significa poca alteración. Ya lo veis: interesante por derecho propio, y un anticipo de lo que nos espera el año que viene, cuando alcance los primeros asteroides troyanos de su misión. Ah, por cierto: si queréis saber los nombres que han recibido sus formaciones geológicas, mirad aquí.

Podríamos haber redactado está entrada tiempo atrás, cuando nos percatamos de que en poco tiempo veríamos dos objetos nuevos, gracias a dos sondas procedentes del continente asiático.

Cuando Hayabusa2 nos entregó su carga en diciembre del 2020, la sonda estaba más que capacitada para seguir. Por eso los responsables de la misión idearon un plan de misión extendida de lo más interesante, haciendo uso intensivo de su impulsión iónica. Son dos los objetos a investigar, y hace nada que ha observado el primero.

Descubierto por el proyecto LINEAR el 3 de febrero del 2001, recibió la designación 2001 CC21. Órbita al Sol entre 0.8 y 1.3 unidades astronómicas de nuestra estrella, tardando 1.05 años en completarla. Se le considera un tipo A de asteroides silicatados, con un eje de rotación inclinado 5°, rotando en 5.02 horas. Por supuesto, una vez seleccionado para ser inspeccionado, se le dio nombre, mediante un concurso. Por eso se llama, desde septiembre del 2024, como 98943 Torifume. Este nombre procede de la historia del nacimiento de los dioses de Japón tras la creación del archipiélago nipón. Y ya, hasta el sobrevuelo del pasado día 5.

Fuente: JAXA, The
University of Tokyo, Chiba
Institute of Technology,
Institute of Science
Tokyo, AIST, Paris
Observatory, IAC
Para el sobrevuelo, la sonda usó toda su instrumentación, si bien sólo tenemos un par de apuntes procedentes de la cámara de alta resolución (ONC-T) y su instrumento termal (TIR). ¿Qué nos encontramos? Pues otro binario por contacto. Recuerda un poco a Itokawa, salvo sin una zona despejada. Las rocas abundan y con un sobrevuelo hecho a 800 metros de distancia, podemos ver que no hay apenas zonas despejadas. Luego está la imagen termal, que enseña la distinta inercia térmica de la superficie, mayor en la zona de máxima insolación, con un cuello mucho más frío, más que nada por las formas del objeto. Aún faltan datos del espectrómetro de infrarrojo cercano, la cámara de campo ancho y su altímetro láser. Además, por la geometría del sobrevuelo y la arquitectura de la sonda, sólo hay información en la fase de aproximación, pero no durante la partida. No os preocupéis: lo mejor está por llegar.

Hay que decirlo: Hayabusa2 ya da muestras de fatiga en su impulsión iónica. Un aumento de voltaje en los neutralizadores está reduciendo la capacidad de empuje de ellos. Recordemos que cuenta con cuatro, habiendo usado tres intensivamente en su tarea primaria. En vista de la aparición de este problema, se optó por usar el cuarto, pero también da muestras de fatiga. En vista que tiene otro encuentro asteroidal previsto para julio del 2031 (el 1998 KY26, de aproximadamente once metros de diámetro y rotando en cinco MINUTOS) se optará por incrementar el flujo de combustible para reducir el desgaste. Con dos sobrevuelos a la Tierra previstos (diciembre del 2027 y junio del 2028) toda la capacidad tendrá que estar disponible. Ah, y mientras ha sido capaz de detectar dos exoplanetas (previamente conocidos) usando su cámara más potente. Está es la operación más llamativa de las realizadas. Sólo queda esperar a que llegue el resto.

Hay un tercer punto de interés en lo que se refiere a asteroides. Hace años y un poco que China lanzó su Tianwen-2 y, como con cualquier misión procedente de este populoso país, poco se ha sabido de lo que ha hecho. Lo único que teníamos era el plan de misión, que declaraba que, para el 7 de junio, la sonda llegaría a su primer destino, el 469219 Kamoʻoalewa, para alcanzarlo y empezar a verlo para comienzos de este mes. Dicho y hecho.

Las primeras noticias no llegaron de las autoridades chinas, no. Fueron radioaficionados los que, vigilando las señales de radio procedentes desde la sonda, descubrieron un gran desplazamiento Doppler el pasado 7 de junio, denunciando un gran cambio de velocidad. Ya hablamos que cuenta con propulsión química y motores iónicos. Para está, empleó la química. En días posteriores se pudieron detectar más cambios en la señal recibida, denunciando nuevas maniobras, más pequeñas. En principio, la sonda debía situarse a 20 km de su objetivo para el pasado día 4. ¿Lo consiguió?

Fuente: CNSA
Hay que admitirlo: no es la mejor imagen del mundo, pero es suficiente para ver un objeto irregular, muy irregular, posiblemente abrupto y con regiones de color más claro y oscuro. Recordemos, la distancia es de veinte km, mientras que el objeto es de unos 40 metros (estimados) de diámetro, rotando en menos de 28 minutos. Recordad: es solamente un primer vistazo. Con el paso del tiempo, se irá acercando, hasta el punto de posarse y recoger muestras de su superficie. Para eso, toca esperar (y que informen).

Tres asteroides distintos, tres sondas diferentes. Todos con su propia personalidad. ¿Qué pensáis de estos objetos?

miércoles, 27 de mayo de 2026

Aves de paso (y II)

 No pensábamos hacer una segunda parte, sin embargo resulta necesaria. Sí, la temporada de sobrevuelos marcianos acabó. Al menos, durante un tiempo. En el futuro no hay ninguo programado. Así que, veamos qué nos ha deparado esta vez.

Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU/SwRI
Pero antes, rebobinemos. Sí, al encuentro que practicó Europa Clipper. Allí donde lo dejamos, apenas nos entregó una diminuta imagen termal y palabras sobre que su radar REASON funcionó sin problemas. Sólo semanas y meses después la misión nos entregó algo más. Lo primero fue una imagen (algo) mejor desde E-THEMIS, a un día del sobrevuelo y a 900.000 km del planeta. Sigue sin ser gran cosa pero... En la imagen, podemos ver bien el disco bien redondo, una mancha oscura que es su casquete polar norte, más una zona circular que es la provincia volcánica de Elysium. Ah, y como dos pequeños puntitos, los dos satélites marcianos. Un detalle más: no sólo demostró registrar la temperatura, también su segundo canal espectral. Si en la primera imagen, más lejana, usaba el primero, que cubre el rngo de los 7 a 14 micrones (el mismo que el THEMIS de Mars Odyssey) en esta la imagen registra entre los 14 y 28 micrones. Pero lo interesante, sin ninguna duda, fueron los datos de REASON. El radar operó durante cuarenta minutos a distancias de entre 5000 y 884 km del planeta, generando, en ese plazo, un total de seis gigabytes de datos. Datos que no envió a casa hasta más de dos meses después. Han sido muy
Fuente: NASA/JPL-Caltech/UT-Austin
valiosos porque ha sido la primera prueba funcional del sistema, demasiado grande para hacerlo en la Tierra. A la espera de un mejor procesado (los procedimientos están en formación), el equipo procesó lo que llegó en forma de un "radargrama" que abarca una amplia franja ecuatorial de las planicies volcánicas marcianas. Lo qué vemos es un perfil topográfico, con sus cráteres, montes, pendientes inclinadas... a lo largo de 900 km. El sistema funciona, y todo lo del procesado necesita trabajo, pero es una buena señal. Ah, y no desfallezcais. Para diciembre de este año Europa Clipper nos sobrevolará, para su último impulso hacia Júpiter.

Mejor volvamos a la actualidad, ¿sí? Marte ha vuelto a tener visita, de una nueva sonda al cinturón de asteroides. Como hizo Dawn en su día, su prima hermana Psyche ha hecho lo propio. Un detallito: a la hora de planificar Dawn, la misión no contemplaba pasar por el planeta rojo. Con el aplazamiento de su despegue, se vio que se podía usar una visita allí para recibir un pequeño empujón que alterara su inclinación sobre la eclíptica. El paso de Psyche se planeó con el mismo objetivo. 

A diferencia de las múltiples misiones de espacio profundo, que se reservan para sí el bruto de los datos, y sólo publicar el resto meses (o años) después de capturarlos, la misión Psyche tomó la decisión divulgativa de abrir una página de imágenes en bruto, como las marcianas de superficie o Cassini en su día. Por lo general, es sólo el espacio vacío, con las estrellas de fondo... Todo cambió cuando tuvo Marte a la vista. 

Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU
Psyche
obtuvo las primeras vistas de Marte el pasado día dos de mayo. A pesar de la distancia, esta primera secuencia nos mostró que la sonda se estaba aproximando al planeta rojo desde "detrás", viendo de este modo un lejano creciente. Un detalle más que estas imágenes nos han ofrecido no es ver las lunas, sino operativo. Como Dawn, cuenta con dos cámaras gemelas, con la única diferencia siendo la orientación. Por ello, durante la aproximación usó la cámara B, con todos sus filtros.

Como el único encuentro de estas características antes de alcanzar el asteroide, la misión Psyche decidió encender toda la carga útil para el encuentro con Marte, el 15 de mayo. No sólo las cámaras (con enorme herencia "marciana") también su magnetómetro y sus espectrómetros de rayos gamma y neutrones. Tiene todo el sentido porque ya conocemos bastante del entorno magnético del planeta, y poseemos toda una base de datos de composición química recabada por Mars Odyssey. Como Hera y Europa Clipper antes que ella, la intención fue la calibración previa a alcanzar su destino.

La sonda sobrevoló Marte con éxito, a una distancia de máxima aproximación de 4609 km de la superficie, con todos los instrumentos encendidos y recabando datos durante todo el evento. Lo más interesante, obviamente, son las imágenes. Durante el encuentro, Psyche cambió a usar la cámara A,
Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU
obteniendo interesantes vistas de diversas regiones marcianas, como el cráter Huygens. Aparte del clásico color óxido del planeta, la combinación de filtros ha permitido mostrarnos algo de la composición superficial. Y mientras se marchaba, nos permitió ver el casquete polar sur, con vistas de alta resolución. En los días posteriores, Psyche continuó capturando vistas de un Marte más pequeño hasta ya no ver nada más. Sin duda, nos sirven como buen anticipo para cuando llegue al asteroide.

¿Y del resto? Aún no tenemos confirmación total, pero parece que el magnetómetro fue capaz de registrar la onda de choque de la magnetosfera marciana. En cuanto a los sensores de rayos gamma y neutrones, su adquisición careció de problemas. Pero lo importante fue la maniobra en sí. Marte aceleró a Psyche lo suficiente para que llegue a su destino en agosto del 2029. Además, alteró la inclinación de su trayectoria 1° con respecto a la eclíptica. Puede parecer poco, sin embargo, con el tiempo y el uso de su impulsión iónica, la aumentará hasta hacerla coincidir con la de su destino, el asteroide Psyche, que es de 3.1°. 

Ya veis: no sólo Venus y nosotros servimos para las asistencias gravitatorias. Vale cualquier planeta. O, como las misiones Galileo y Cassini demostraron, hasta los satélites grandes. Usar Marte puede resultar excepcional, pero ya que está, y con las investigaciones en curso allí, se pueden hacer ínter comparaciones.

Visitas un mundo para una cosa, y te marchas, además, con bonitas postales. ¿Qué más se puede pedir?

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Resumen del año 2025

 El año concluye y, como es costumbre, toca resumir. Este 2025 ha sido un año de luchas. Sí, porque cada vez que en Estados Unidos hay cambio de Administración, supone todo un vuelco en los programas espaciales. Y la recién llegada propuso todo un tajo al presupuesto que suponía reducir a la mitad el dinero dedicado a los programas científicos, especialmente a los de observación terrestre, si bien los de exploración del sistema solar y los de estudios del universo también se resentirían. Aún no hay decisión, puesto que no hay cabeza visible en la NASA. Al menos, no oficialmente. Dejando la política a un lado, este año comenzó con la mirada puesta en la Luna. Una vez más, el programa de misiones comerciales envió dos vehículos, con resultados dispares. Así, la pequeña firma Firefly Aerospace llevó a cabo con su lander Blue Ghost una misión perfecta de principio a fin, con un
Fuente: Firefly Aerospace 
alunizaje de libro y catorce días en el Mare Crisium en el que probó todo lo que transportaba. Por su parte, Intuitive Machines envió su segunda misión y... Le pasó como a la primera: alunizó de lado. Peor aún: lo hizo dentro de un cráter. Sólo pudo funcionar unas horas. Las caras fueron un auténtico poema. No hubo dos sin tres, puesto que la firma japonesa iSpace lanzó un segundo lander Hakuto-R y casi consiguió alunizar. A ver si a la tercera va la vencida. En Marte la actividad ha sido, básicamente, la normal, con Curiosity y Perseverance acaparando la atención. Ambos siguen recorriendo sus parcelas, y nos han dado cada uno un retazo del pasado marciano. El más viejo, aún en forma, ha detectado sustancias orgánicas grasas, las más grandes detectadas hasta ahora, mientras que el segundo parece haber dado con las primeras huellas de vida fosilizada. No hace falta decir que un laboratorio en casa nos daría resultados definitivos. Ah, y el planeta rojo tuvo doble visita a comienzos de año, primero con Europa Clipper, después con Hera. Ambos pasos sucedieron sin problemas, entregando datos e imágenes del máximo interés. Y hablando de los ingredientes para la vida, las muestras de OSIRIS-REx (aún de camino a Apophis, tras un sobrevuelo a nosotros en septiembre) han revelado precisamente algunos de los ingredientes básicos para la formación de seres vivos en las condiciones correctas. Por otros lados, BepiColombo realizó su último paso a Mercurio previo a su inserción orbital (para noviembre del año que viene), Parker Solar Probe sigue estudiando al Sol sin sofocarse (demasiado), Solar Orbiter nos ha enseñado por vez primera uno de los polos solares, Proba-3 ha conseguido el primer vuelo en formación autónomo para conseguir eclipsar al Sol y tomar imágenes de la corona... Hay que decir que tanto Parker Solar Probe como Juno están el el limbo. Nos explicaremos. De nuevo la política en acción, hubo cierre de gobierno durante el mes de octubre en Estados Unidos. Por esa razón, nadie tomó una decisión sobre ambas misiones. En el caso de la Bella Dama del Espacio, su labor extendida en Júpiter debió finalizar el 30 de septiembre. Según últimas noticias, es decir, el seguimiento de sus comunicaciones, permanece activa. En cuanto a la sonda solar, su tarea primaria concluyó tras su perihelio número 24, en el mes de junio. Pero ahí sigue, tras el vigesimoquinto, de nuevo sin problemas. Y si algo está dominando estos últimos meses es el paso del
Fuente: NASA, ESA, STScI, D.
Jewitt (UCLA), M.-T. Hui
(Shanghai Astronomical
Observatory). Image
Processing: J.
DePasquale (STScI)
cometa interestelar 3I/ATLAS por el sistema solar. Dejando aparte teorías conspirativas, buena parte de los activos que tenemos en el espacio han apuntado, o lo harán, en un momento u otro, a este veloz visitante. No sólo los observatorios espaciales como Hubble, James Webb, XMM-Newton o XRISM lobhan visto, también nuestro grupo en Marte, sondas como Lucy, Psyche, JUICE o Europa Clipper también. Y está resultando fascinante. Ya se nos olvidaba: Lucy sobrevoló el asteroide Donaldjohanson, resultando ser un objeto alargado, dos unidos en realidad. Un anticipo de lo que nos espera en los troyanos. Y lanzamientos. La lista de altas es larga: SPHEREx y PUNCH, EZIE, Biomass, Tianwen-2, MTG-S1 (con Sentinel-4), MetOp-SG-A1 (con Sentinel-5), TRACERS, IMAP, CGO y SWFO-L1, Sentinel-1D, Sentinel-6B, NISAR, HydroGNSS, ESCAPADE, y otras de las que no nos acordamos en este instante. En la de bajas, siempre donde duele. Sí, estábamos avisados, pero no deja de ser triste el tener que despedirnos de Gaia primero, e INTEGRAL después. También previsible ha sido el anuncio del fin de la misión Akatsuki en Venus, algo que veíamos venir. Y aunque nos resistimos a contarlo, es probable que haya que agregar a MAVEN a la lista. Desde el pasado día seis no sabemos nada de ella. Sólo que parece girar de forma incontrolada y que su órbita parece haber cambiado. Por la descripción, suponemos que algo a bordo ha explotado, o se ha chocado con algo. Y ahora, con Marte en conjunción solar hasta finales de enero, las esperanzas de recuperarla se reducen. Y lo que nos espera en el 2026: más misiones comerciales a la Luna, el retorno del ser humano a Selene en la misión Artemis II,  las llegadas de BepiColombo a Mercurio y Hera a Didymos-Dimorphos, más misiones de observación terrestre... Y sorpresas, que no os quepa duda. E intentaremos estar aquí para relatarlo.

martes, 4 de noviembre de 2025

Las próximas misiones a Marte: ESCAPADE

En los comienzos de la exploración espacial, cuando se trataba de estudiar estudiar la magnetosfera terrestre, se confiaba únicamente en un solo satélite. Es cierto, usando múltiples satélites, cada uno con un objetivo concreto, eso sí, se empezaba a ver la complejidad de nuestro entorno espacial. Luego llegaron los satélites Pioneer, las unidades del seis al nueve (hubo un quinto, perdido en el lanzamiento) los cuales, ubicados en órbitas solares, proporcionaban información multipunto del viento solar, ideal cuando los astronautas de las misiones Apollo iban a la Luna. El prototipo de un sistema de alerta de meteorología espacial. Más tarde, llegaron los satélites europeos HEOS, los primeros de la ESA en abandonar, por un rato, la magnetosfera terrestre. Sí, fueron dos, lanzados a órbitas fuertemente elípticas, pero uno en trayectoria ecuatorial, el segundo en órbita polar. Fueron muy útiles. Y más tarde, la primera constelación diseñada a propósito: el proyecto ISEE, con dos satélites en torno a nosotros un tercero en el punto de Lagrange L1. Y otros, como Dynamic Explorer, o más recientes el cuarteto Cluster II, el quinteto THEMIS, y más reciente, la misión MMS. Pero, ¿y fuera de la Tierra?

Si los presupuestos para misiones planetarias es ajustado, difícilmente se pueden diseñar constelaciones con destinos a otros mundos. Puede decirse que la misión ampliada ARTEMIS, la continuación de THEMIS, con dos de los cinco satélites maniobrados para acabar en órbita lunar, podría ser la primera, pero era aprovechar unos recursos ya existentes. Por eso, la misión Discovery GRAIL es, en realidad, la pionera en ese sentido. Lanzar dos sondas casi idénticas, maniobrarlas en el espacio profundo, hacer que entren en órbita con horas de diferencia, y hacer que orbiten en una misma trayectoria con minutos de separación, fue todo un hito. Pero claro, fue a la Luna, es decir, a la vuelta de la esquina, astronómicamente hablando. 

¿Y en Marte? El planeta rojo tiene uno de los entornos espaciales más interesantes que existen en el sistema solar interior. Tuvo una magnetosfera propia, de la que quedan restos fosilizados, además de tener una inducida por el viento solar, que erosiona, aún hoy, la atmósfera marciana. Y son varias las misiones que estudian, a día de hoy, esta magnetosfera híbrida: Mars Express, Tianwen-1 y, especialmente, MAVEN. Este último orbitador fue diseñado especialmente para estos estudios, entregando información de gran valía... Pero no es suficiente. Al ser una sola plataforma, hay fenómenos que se le escapan al no tener acompañamiento. Bueno, pues será hora de proporcionársela.

Perteneciente al programa de misiones SIMPLEx, el dúo ESCAPADE (Explorador de Escape y Aceleración y Dinámica del Plasma) pretende ampliar lo que MAVEN nos da. Es cierto que misiones como esta se prepararon para volar como cargas secundarias en lanzamientos con destino al espacio profundo, pero diversos imponderables lo han evitado. ESCAPADE, junto con otro dúo, Janus, tenía previsto volar con Psyche, pero el cambio de lanzador (del Falcon 9 al Falcon Heavy) hizo imposible que ocupara su lugar. ¿El proyecto se canceló? No, renació. El proyecto se asoció con la firma Rocket Lab, que además de lanzar satélites, los diseña y construye. Con la experiencia acumulada con la etapa de transferencia de la misión CAPSTONE, se lanzaron a la producción de los elementos de vuelo de ESCAPADE.

Rocket Lab diseñó una etapa superior de cohete configurable para acabar convertida en un satélite independiente. Así crearon la plataforma Photon. Recientemente, la ha usado como base para toda una línea de productos, y la empleada para ESCAPADE recibe la denominación Explorer. La firma, para la producción de las sondas, llamadas Blue y Gold, ha usado su método de integración vertical en el que emplean producción propia en los elementos principales. Son vehículos de tamaño pequeño, con unas medidas de 1.20 x 1.65 x 1.09 metros en configuración de lanzamiento. Desplegado, tendrán una envergadura de 4.88 metros. Como decimos, casi todos los componentes los ha producido la firma en diversas plantas. El ordenador, el
sistema de comunicaciones (Radio Frontier de espacio profundo en banda-X, el mismo tipo que se usa actualmente en Europa Clipper, con una antena de alta ganancia en forma de disco de 60 cm de diámetro, dos antenas de media ganancia, y cuatro de baja ganancia, todas de tipo parche), el sistema de control de actitud (en sus tres ejes, con unidad de medición inercial, dos escáneres estelares, cuatro sensores solares precisos, cuatro ruedas de reacción, motores de maniobra de gas frío usando nitrógeno), generación de energía (dos paneles solares de dos secciones, desplegables pero fijos, en un ángulo de 45°, más la batería de ión-litio), control termal. De todo, sólo el motor principal de combustible líquido no lo ha producido la firma, de hecho procede de Arianespace. Es de tipo hipergólico, con combustible y oxidante tóxicos, todo hay que decirlo. Cada satélite cuenta con dos tanques para el combustible, dos para el oxidante, dos para el sistema de presurización de helio, y cuatro para el nitrógeno de los propulsores de maniobra. Su carga útil la componen tres indagaciones y un
desarrollo tecnológico. EESA, los Analizadores Electrostáticos de ESCAPADE, es sin duda el instrumento más voluminoso y pesado de a bordo. En un único paquete conjuga dos analizadores electrostáticos, como bien dice su nombre, uno para iones supratermales (EESA-i, 0.5 eV - 30 keV) y otro para electrones supratermales (EESA-e, 10 eV - 10 keV). Complementará a lo que los sensores SWEA, SWIA y STATIC de MAVEN proporcionan, midiendo energías, flujos, y masas de aquello que medirá con un amplio campo de visión. Es una repetición del instrumento SPAN-A del paquete SWEAP a bordo de Parker Solar Probe. EMAG, el Magnetómetro de ESCAPADE, emplea un único sensor de núcleo saturado triaxial, en el extremo de un mástil de dos metros de longitud. Es
curioso, porque muchas suelen equipar dos, uno más cercano a la plataforma para medir el campo magnético de la propia sonda. Por ello, la limpieza magnética está a la orden de día.  Con un rango de medición de cero a dos mil nanoteslas (nT) medirá la potencia y dirección de los campos magnéticos que detecte. ELP, la Sonda Langmuir de ESCAPADE, es en realidad un paquete que combina una sonda Langmuir multiaguja situada en el mástil del magnetómetro (mide la densidad total de electrones), dos Sondas de Iones Planares (para medir el flujo de emisión solar en el ultravioleta extremo y la densidad de iones termales) y una Sonda de Potencial Flotante (mide el potencial de cada sonda relativo al plasma a su alrededor). Este instrumento y el EMAG están controlados por la Unidad de Procesado de Datos y la Tarjeta de Control de los Instrumentos. A esto hay que sumarle el experimento tecnológico. No sería una misión a Marte si no contara con un sistema de
cámaras. Cada sonda cuenta con un sistema llamado VISIONS, o Sistemas de Observación el Visible e Infrarrojo. Desarrollado por la Universidad del Norte de Arizona, se trata de un paquete compacto (9.10 x 9.80 x 7.53 cm) y ligero (603.1 gramos la primera, 602.7 la segunda) que combina dos cámaras independientes, una para luz visible y otra para luz infrarroja, más años sistemas de control. Se ha elaborado con componentes plenamente comerciales, para demostrar que sistemas así soportan el vuelo espacial de espacio profundo, siendo ideales para misiones de bajo presupuesto. La cámara visible usa un detector CMOS con filtro Bayer para capturar imágenes a todo color; el sistema infrarrojo verá el infrarrojo termal (8-14 micrones) gracias a un conjunto de microbolómetros, que no necesitan refrigeración activa. Además, su tarjeta de control es capaz de adquirir, hacer un simple procesado y comprimir los datos antes de ser enviados. Cada cámara es capaz de obtener imágenes de todo el disco (resolución: 45 metros en el perigeo, 3.2 km en el apogeo, en el visible, 460 metros y 34 km. en TIR), si bien sólo la instalada en Blue podrá hacerlo durante el apogeo de su órbita. En Gold, se ha situado de tal forma que vea parte de la plataforma. Estas cámaras tienen tres objetivos: obtener datos de temperatura superficial para distinguir diversas unidades termofísicas; discriminar los diversos rasgos superficiales basados en las diferencias de color y albedo; y seguir la cantidad de energía entrante y saliente. Además, la banda verde de la cámara visible se podrá ajustar para intentar ver tanto la aurora de oxígeno como el brillo nocturno de oxígeno. La masa seca de cada sonda es de apenas 209 kg. En cuanto sean repostadas, su peso en báscula aumentará a 535 kg.

Como ya dijimos, las sondas perdieron lanzador y ventana de lanzamiento. Al ser diseñadas para ser cargas secundarias, no parecía existir misión adecuada a sus características. ¿Entonces? La única solución es un lanzamiento dedicado. Por ello, ha costado seleccionar el vehículo adecuado. El escogido
es un recién llegado a la competición: se llama New Glenn, y lo produce la firma Blue Origin. Se ha desarrollado para ser la competencia directa del Falcon 9, hasta en la recuperación de la primera etapa. Es un monstruo, de 98 metros de alto y siete de diámetro. Usa dos etapas, la primera con siete motores que queman metano y oxígeno líquidos, más una segunda que emplea dos motores criogénicos que usan hidrógeno y oxígeno líquidos. Hasta la cofia es de siete metros de diámetro, lo que le hace la más grande en servicio, permitiendo cargas muy voluminosas. Es capaz de situar hasta 45000 kg en órbita baja terrestre, y hasta siete mil en trayectoria translunar. Además, la primera etapa es recuperable. Despega desde la veterana plataforma 36, concretamente la usada por los viejos Atlas-Centaur que, en las décadas de 1960 y 1970 pusieron en el espacio las misiones Mariner, Pioneer o Surveyor. El 9 de noviembre la misión comenzará con su lanzamiento. Es cierto que no es la ventana de lanzamiento óptima para una misión a Marte, lo que significa que, una vez en el espacio, le espera un trayecto más largo y retorcido de lo habitual.

Su trayecto no será directo, no. Para la misión, y esta ventana en concreto, se ha desarrollado un viaje inusual. De tal forma, que durante algo más de un año el par de sondas estarán cerca de nosotros, viajando despacio de aquí hasta el punto de Lagrange L2 antes de volver hacia la Tierra, en lo que llaman órbita con forma de riñón. Entonces, para noviembre del 2026, aprovechando el retorno con su paso extremadamente cercano, aprovechará la gravedad terrestre más la propulsión principal para lanzarse, esta vez sí, rumbo a Marte.

El periodo de crucero será tranquilo por necesidad, con una trayectoria de transferencia tipo 2. Eso sí, Blue y Gold no se separarán demasiado porque se pretende usar todo el potencial de las antenas de la Red de Espacio Profundo, contactando con ambas a la vez. La maniobras correctoras sucederán con horas de diferencia. Por lo demás, un periodo calmado. Y como decimos, al no ser la ventana óptima, tardarán en llegar, con la inserción orbital prevista para septiembre del 2027.

Blue
será la primera en entrar en órbita; Gold lo hará dos días después. Quedarán en altas órbitas elípticas que reducirán a lo largo de varios meses con su motor principal, hasta alcanzar una trayectoria común, de entre 160 x 8400 km, inclinada 65° con respecto al ecuador marciano (duración, 5.66 horas). En esta configuración, la separación puede variar entre los cero y los treinta minutos. Concluida esta primera fase, de unos seis meses, cada sonda empezará a maniobrar independientemente quedando en trayectorias únicas. Gold aumentará su apogeo a 10.000 km (4.9 horas), Blue lo reducirá a unos 7.000 (6.6 horas), también el plano orbital será distinto, sin alterar su inclinación. Sin contar los periodos de maniobras, la misión primaria de ESCAPADE será de once meses.

Ambas sondas se han diseñado para una adquisición de datos continua, lo que implica una capacidad notable de almacenamiento a bordo, por lo que, en los contactos, no sólo enviarán lo almacenado, también información en tiempo real. ESCAPADE ha sido diseñada para comprender la interacción entre
el viento solar y la alta atmósfera marciana, con tres objetivos: comprender los procesos que controlan la estructura de la magnetosfera híbrida del planeta y cómo guía los flujos de iones; entender cómo la energía y la inercia se transporta del viento solar a través de la magnetosfera marciana; entender los procesos que controlan el flujo de energía y materia dentro y fuera de la atmósfera.

En verdad, ESCAPADE es muy importante. Sin las dos sondas de esta misión, nos perdemos fenómenos muy importantes, porque una sola sonda no puede distinguir variaciones espaciales o temporales; es incapaz de dar respuestas sobre las condiciones cambiantes del viento solar (de, aproximadamente, un minuto), viendo sólo con un retardo temporal de más de una hora; una sola sonda no puede caracterizar la dinámica de la frontera del plasma. Por ello, con múltiples sondas, se puede hacer un estudio tridimensional y temporal para crear una imagen real de la magnetosfera híbrida marciana y cómo responde al viento solar. Con la primera campaña, ESCAPADE se enfocará en los fenómenos temporales. En la segunda, en los espaciales.

Pues aquí están: dos sondas pequeñas, pero con una tarea colosal, y un perfecto complemento de MAVEN. Claro, hubiera sido ideal tenerlas en el espacio antes, ahora que estamos en el máximo solar, pero es mejor tarde que no nunca. A por ello .

martes, 15 de julio de 2025

Hace diez años...

 Parece mentira, pero cómo pasa el tiempo. Los nueve años que pasaron desde el lanzamiento hasta llegar fueron MUY largos, pero con la perspectiva actual, el encuentro aún parece que sucedió ayer. Porque sí, fue ayer cuando hicieron diez años desde que New Horizons completara su examen del sistema de Plutón, es decir, el propio planeta (si bien algunos siguen empeñados en que no lo sea) y sus satélites Caronte, Nix, Hydra, Styx y Kerberos. De meros puntos de luz allá en la porra, se convirtieron en mundos con personalidad propia, lugares con los que soñar, imaginar. Y, bueno, por supuesto, sabemos mucho más que antes de ellos, claro. Descuidad, que cuando os despistéis os encontraréis por aquí una entrada con todo lo que la misión nos enseñó.

Así, celebrando la efeméride, qué mejor que mostraros a los protagonistas.




Y, por último, la que considero la imagen más icónica del encuentro: la mirada atrás:

Fuente de todas: NASA/Johns Hopkins University Applied
Physics Laboratory/Southwest Research Institute

Ah, si queréis ver más joyas del encuentro, sólo podéis buscar aquí.