Phoenix, un tributo

sábado, 16 de abril de 2011

Gigantes de la exploración espacial: Luna 16

En este punto, dos misiones Apollo habían alunizado en Selene, y habían regresado exitosamente, y los soviéticos se vieron obligados a suspender sus planes de pisar nuestro satélite. El programa Apollo consistía, en otras cosas, recoger muestras de la superficie, para analizarlas. El siguiente paso, por lo tanto, del programa soviético Luna, fue realizar esto, pero de forma automática.

Repasando la historia anterior del programa automático lunar soviético, hasta lograr el éxito hubo grandes fracasos. A este respecto, hubo hasta 5 intentos, con fracasos varios, hasta llegar al punto que nos interesa: la misión de Luna 16.

La sonda estaba integrada por dos segmentos. El primero, el de alunizaje, básicamente era un segmento de vuelo, con dos motores gemelos, tanques de combustible, radar de descenso y cuatro patas. Además contaba con un equipo de televisión, sensores de radiación y temperatura, el sistema de comunicaciones y un brazo con taladro y aspirador para recoger las muestras. El segundo consistía en una cápsula hermética (donde se guardarían las muestras recogidas), dentro de una cápsula capaz de reentrar en la atmósfera terrestre, y los motores de despegue y fase de crucero de regreso a la Tierra. El conjunto entero, sin la fase de crucero, declaraba una masa de 1880 kg.

Luna 16 despegó desde Baikonur el 12 de septiembre de 1970, en la punta de un cohete Proton, situándose en órbita terrestre una hora después. Al poco la última fase fue encendida para colocarla en trayectoria hacia la Luna, realizando el día 13 una corrección de rumbo. El 16 entró en una órbita de 110 km. de altura. Nuevas correcciones, esta vez en la órbita redujo el perigeo a 15 km., para dejarla lista para el descenso, maniobra que al fin comenzó el día 20, alunizando en el Mare Fecunditatis en las coordenadas 0°41'S 56°18'E, a 100 km.al este del cráter Webb, aterrizando por primera vez en la zona nocturna de nuestro satélite. Nada más aterrizar comenzó taladrar el suelo, alcanzando tras una hora una profundidad 35 centímetros. Una vez detenido el taladro alzó el brazo hacia la cápsula hermética, la cual recibió su carga. Una vez la cápsula fue sellada, y tras 24 horas de su llegada a la superficie lunar, la fase de retorno encendió sus motores y se puso en camino de regreso. La sección de descenso aún funcionó en la Luna durante 3 días enviando datos sobre temperatura y radiación.

En el camino de regreso la fase de transporte no sufrió incidencias ni realizó correcciones de rumbo. El 24 de septiembre la cápsula de descenso se separó de la fase de crucero de regreso, entrando en la atmósfera. Una vez atravesada la atmósfera realizó la última fase del descenso colgando de un paracaídas. Aterrizó a 80 km de Jezkazgan, en la actual Kazajstán. Una vez fue abierta se comprobó que transportaba 101 gramos de suelo lunar, que naturalmente fue examinado al milímetro. En conjunto, sumando lo traído por otras dos misiones Luna, los soviéticos acumularon 326 gramos de suelo lunar, una cantidad insignificante comparado con los 384 kg. de rocas que las misiones Apollo transportaron de vuelta. El hito de la Luna 16 fue que, por primera vez, una sonda automática había recogido y transportado a la Tierra muestras de suelo de otro astro.

Actualmente, la fase de descenso sigue ahí, y la sonda LRO vio ya el año pasado el lugar en el que alunizó, viendo, algo diminuto, eso sí, la parte que quedó allí. Para que luego digan algunos.

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