No pensábamos hacer una segunda parte, sin embargo resulta necesaria. Sí, la temporada de sobrevuelos marcianos acabó. Al menos, durante un tiempo. En el futuro no hay ninguo programado. Así que, veamos qué nos ha deparado esta vez.
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| Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU/SwRI |
| Fuente: NASA/JPL-Caltech/UT-Austin |
Mejor volvamos a la actualidad, ¿sí? Marte ha vuelto a tener visita, de una nueva sonda al cinturón de asteroides. Como hizo Dawn en su día, su prima hermana Psyche ha hecho lo propio. Un detallito: a la hora de planificar Dawn, la misión no contemplaba pasar por el planeta rojo. Con el aplazamiento de su despegue, se vio que se podía usar una visita allí para recibir un pequeño empujón que alterara su inclinación sobre la eclíptica. El paso de Psyche se planeó con el mismo objetivo.
A diferencia de las múltiples misiones de espacio profundo, que se reservan para sí el bruto de los datos, y sólo publicar el resto meses (o años) después de capturarlos, la misión Psyche tomó la decisión divulgativa de abrir una página de imágenes en bruto, como las marcianas de superficie o Cassini en su día. Por lo general, es sólo el espacio vacío, con las estrellas de fondo... Todo cambió cuando tuvo Marte a la vista.
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| Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU |
Como el único encuentro de estas características antes de alcanzar el asteroide, la misión Psyche decidió encender toda la carga útil para el encuentro con Marte, el 15 de mayo. No sólo las cámaras (con enorme herencia "marciana") también su magnetómetro y sus espectrómetros de rayos gamma y neutrones. Tiene todo el sentido porque ya conocemos bastante del entorno magnético del planeta, y poseemos toda una base de datos de composición química recabada por Mars Odyssey. Como Hera y Europa Clipper antes que ella, la intención fue la calibración previa a alcanzar su destino.
La sonda sobrevoló Marte con éxito, a una distancia de máxima aproximación de 4609 km de la superficie, con todos los instrumentos encendidos y recabando datos durante todo el evento. Lo más interesante, obviamente, son las imágenes. Durante el encuentro, Psyche cambió a usar la cámara A,
obteniendo interesantes vistas de diversas regiones marcianas, como el cráter Huygens. Aparte del clásico color óxido del planeta, la combinación de filtros ha permitido mostrarnos algo de la composición superficial. Y mientras se marchaba, nos permitió ver el casquete polar sur, con vistas de alta resolución. En los días posteriores, Psyche continuó capturando vistas de un Marte más pequeño hasta ya no ver nada más. Sin duda, nos sirven como buen anticipo para cuando llegue al asteroide.
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| Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU |
¿Y del resto? Aún no tenemos confirmación total, pero parece que el magnetómetro fue capaz de registrar la onda de choque de la magnetosfera marciana. En cuanto a los sensores de rayos gamma y neutrones, su adquisición careció de problemas. Pero lo importante fue la maniobra en sí. Marte aceleró a Psyche lo suficiente para que llegue a su destino en agosto del 2029. Además, alteró la inclinación de su trayectoria 1° con respecto a la eclíptica. Puede parecer poco, sin embargo, con el tiempo y el uso de su impulsión iónica, la aumentará hasta hacerla coincidir con la de su destino, el asteroide Psyche, que es de 3.1°.
Ya veis: no sólo Venus y nosotros servimos para las asistencias gravitatorias. Vale cualquier planeta. O, como las misiones Galileo y Cassini demostraron, hasta los satélites grandes. Usar Marte puede resultar excepcional, pero ya que está, y con las investigaciones en curso allí, se pueden hacer ínter comparaciones.
Visitas un mundo para una cosa, y te marchas, además, con bonitas postales. ¿Qué más se puede pedir?








