Phoenix, un tributo

miércoles, 21 de abril de 2010

La cultura de Marte (y II)

Tras el repaso de los medios de papel y radiofónicos en los que Marte fue protagonista (de una forma u otra), toca el medio visual. Con la aparición del cinematógrafo, se abrieron nuevas posibilidades de contar historias, y ya desde el principio las historias de ciencia-ficción empezaron a llamar la antención de los espectadores que acudían a las salas. Pero el planeta rojo llegó un poco tarde, aunque tuvo que ser la primera versión de cine de La Guerra de los Mundos la que realmente devolvió a Marte al primer plano de este tipo de historias.

Tras el éxito de la versión radiofónica en 1938, hasta 1953 no volvieron los marcianos con ganas de conquista, y esta vez ante las pantallas cinematográficas. Esta adaptación de la novela de H.G. Wells, como la representación de radio, era contemporánea con los días en los que se estrenó. Prácticamente cuenta con las mismas carácterísticas que la novela y el serial radiado: Los marcianos, rendidos de intentar salvar el planeta, recurren a invadir la Tierra a la fuerza para así poder sobrevivir. La verdad es que cualquiera que la vea ahora observará atónito a una brillante puesta en escena, un ritmo muy bien llevado, desde la curiosidad del principio, el miedo de la parte central, y la más absoluta desesperación al final. Además, hay una novedad: utilizan armas nucleares para intentar neutralizar las naves marcianas, aunque no les hacen ni cosquillas. Naturalmente esto no es más que un recurso para demostrar que la película está acorde con los tiempos en los que fue rodada. Pero mejor que todo eso es el diseño de las naves marcianas, e incluso de las propias criaturas, que se ganó el Oscar a los mejores efectos especiales. Son fabulosos teniendo en cuenta la época en la que se rodó.

Tuvimos que esperar hasta 1990 (tras un montón de películas de por medio) hasta que se volvió a tocar Marte desde cierta seriedad. Desafío Total (Total Recall) trata sobre un obrero que decide tomarse unas "vacaciones". Estas vacaciones consisten en implantar recurdos falsos, o mejor dicho, crear una especie de realidad virtual en el cerebro del que se va de "vacaciones". Y en esa realidad, el protagonista se convierte en algo parecido en un agente secreto, que tras una serie de persecuciones, tiene que acabar volando hacia Marte, para completar la misión que le han encomendado. Lo que realmente interesa de la película es que vemos por vez primera a Marte completamente colonizado, con ciudades, industria, e incluso con barrios bajos y una serie de gente apartada de la cosmopolita sociedad marciana, una gente que sufre toda clase de mutaciones, de las que desde aquí desconocemos los orígenes de estas alteraciones genéticas. En lo que vemos de esa colonización son ciudades abovedadas, con una serie de conductos excavados en el suelo para pasar de una zona a otra, con enormes pozos de ventilación. En cuanto a transportes, un tren presurizado que va por superficie recorre buena parte del planeta, en el caso que nos ocupa, del espaciopuerto hacia la ciudad. En resumen, se nos muestra una sociedad completamente asentada y estructurada, con una infraestructura consolidada. Es decir, el ejemplo de como podría ser una futura colonia.

En 1996, el fino humor de Tim Burton alcanzó Marte. Cogiendo la novela de H.G. Wells como inspiración, este estravagante director realizó con Mars Attacks! una versión humorística de la invasión marciana a la Tierra. Desconocemos si el concepto de que los marcianos se rinden de salvar su planeta está en la película, pero con tal de echarse unas risas, esto se olvida. Esta es una película en la que prácticamente medio Hollywood se metió, y el resultado es verdaderamente sorprendente. Lo que nos interesa en el diseño que se realizó a los marcianos. Parecidos en un primer golpe de vista con una mata de brécol, se nos muestra una forma humanoide, parecida a la nuestra, pero con notables diferencias. La primera es que su cerebro es más grande que el nuestro, que por cierto, no está protegido por un cráneo. La segunda es que respiran nitrógeno (algo realmente original). Y la tercera, naturalmente, el lenguage, una lengua que más parecen ladridos que otra cosa. Vistos de cara, es como si tuvieran parte del cráneo al descubierto, con el cerebro por fuera. Obviamente el principal objetivo de la película es entretener, y no hay buscar más donde no lo hay. Pero es graciosa, realmente graciosa.

Con el Boom de la exploración espacial iniciado por la Mars Pathfinder en 1997, dos películas se prepararon, para contar, desde sus puntos de vista, cómo sería la primera expedición tripulada al planeta rojo. Y en el año 2000 esas dos películas son estrenadas. Una de ellas es Misión a Marte (Mission to Mars), y se nos enseña que una primera expedición llega a Marte, se instala, empieza su misión, pero ocurre un desastre y todos menos uno mueren. Entonces se prepara, con el vehículo de la segunda expedición, una misión de rescate. Tras un año de viaje, al final encuentran al superviviente, pero tienen que resolver un misterio que envuelve el planeta. Dejando aparte el meollo de la película, lo que tenemos que analizar sobre ella son varias cosas. Lo primero: tenemos una estación espacial mundial, claro indicio que las agencias nacionales se han juntado en una, como también evidencian las tripulaciones de las naves a Marte, y además, la estación tiene gravedad, gracias a una rueda que recuerda mucho al diseño de la estación de 2001, una odisea de espacio. Lo segundo: Una nave perfectamente estructurada, con una primera sección para tripulación, con todas las comodidades esperables para un viaje tan largo, una segunda con los combustibles, la fuente de energía, y una tercera, con el motor. Lo tercero: las instalaciones de superficie, con una exclusa, un área de mando, otro habitable y un tercero para el cultivo de plantas, para consumo de la tripulación, y fuera un pequeño robot teledirigido para investigar las áreas circundantes, para acabar en un vehículo tripulado para ir a investigar las áreas seleccionadas que se encuentren a varios o muchos kilómetros de distancia. Y como cuarto elemento a analizar: el lugar de aterrizaje está situado en Cydonia, es decir, el lugar en Marte en el que se encuentran tanto la cara de Marte como las pirámides, y en este punto tenemos que decir que la NASA intentó prohibir que el asunto de la cara de Marte fuera la trama principal de la película (Hala, ya la hemos destrozado), pero el director se salió con la suya. En lo que nosotros destacamos de la película, es la historia del astronauta que se queda más de un año solo en Marte, el único ser vivo de todo un planeta. A saber qué cosas debieron ocurrirle. Y otra que se estrenó ese mismo año es Planeta Rojo (Red Planet), de peor resultado que la anteriormente mencionada, pero aún así con cosas interesantes. También es la primera expedición a Marte, que cuando está a punto de llegar sufre un accidente, y la mayor parte de la tripulación acaba descendiendo al planeta para buscar el módulo habitable enviado tiempo atrás, quedándose solo la comandante a bordo para salvar la nave. Al llegar a la superficie, y tras varias horas de travesía, llegan al módulo, y ven son sorpresa que está en ruinas. Lo que nos interesa de la película en este caso es la forma que tiene la cápsula para descender a la superficie marciana: Al estilo de la toma de tierra de la Mars Pathfinder, de Spirit y Opportunity, el módulo de descenso posee por toda su estructura una serie de enormes airbags, para así absorber la mayoría de velocidad del descenso, y así realizar un amartizaje "suave". Factible para los robots de superficie, no sabemos si sería posible para una cápsula para seis astronautas. Es algo que ahora mismo no sabemos.

Otras películas han tenido lugar en Marte, e incluso una versión moderna de La Guerra de los Mundos se ha realizado, pero nuestro escaso interés en algunas, nuestra imposibilidad para verlas en otras, nos impiden hacer más juicios sobre películas, pero no podemos abandonar esta sección sin mencionar las series de televisión. Dejando aparte la vieja serie de Mi marciano favorito (de la que se realizó una película posterior), y desde luego, y que nos perdonen, dentro de lo que hemos podido ver, el planeta rojo sigue presente como testigo mudo de historias. Es probable que entre las innumerables series de ciencia-ficción el planeta haya aparecido, en mayor o menor medida, pero solo vamos a hacer unas pocas referencias. Tras varias series, desde 1966, y con varias películas entre medias, Star Trek por fin visitó Marte. Tuvo que ser la tripulación de la Enterprise NX-01, y con el motivo de detener al lider de una organización xenófoba, que reclamaba que el planeta Tierra quedara libre de extraterrestres. Para ello llevaba su nave desde la Luna hasta el planeta rojo para tomar el control de un aparato para desviar cometas, con el objetivo de amenazar con atacar la Tierra si los extraterrestres no abandonaban el planeta. Más que la historia en sí, y la referencia a la misión de la Pathfinder, en lo que incidimos es que en el siglo XXII Marte está siendo terraformado, utilizando ese instrumento del que se apodera el malo de turno para desviar cometas para que impacten con el planeta. ¿Que qué es terraformar?: pues el asunto es que desde hace tiempo se habla de convertir Marte en un planeta capaz de recibir vida, y el asunto pasa por hacer "engordar" la atmósfera. Muchos sistemas se han teorizado, pero el visto en este episodio es desviar cometas para que impacten contra los casquetes polares, para que éstos suelten vapor de agua, oxígeno y otros gases, y así aumentar la atmósfera. Actualmente la atmósfera es extremadamente ténue, y todo pasa por poder generar una presión atmosférica parecida a la que tenemos aquí, o en su caso la equivalente con su gravedad. Lo que queremos decir es que en el siglo XXII la terraformación está lo suficientemente avanzada como para que los protagonistas solo tengan que usar respiradores portátiles y trajes para el frío. Nada de escafandras, trajes espaciales, ni nada de eso. Abrigos gordos, máscaras de oxígeno, y tirando. Una terraformación es un proceso lento y gradual, por lo que el estado de Marte es ya bastante avanzado. Y bueno, sin dejar Star Trek, todos los que nos manejamos en ese mundillo (supongo) sabemos que el USS Enterprise-D ha sido construido en los astilleros de Utopia Planitia, Marte. Detalles. Para acabar, Y no menos importante, haremos mención a una de las series clásicas de aventuras y ciencia-ficción más longevas, más importantes, y que se ha convertido en uno de los iconos ingleses del siglo XX y XXI: Doctor Who. En la ocasión que nos ocupa, el episodio The Waters of Mars, el Doctor, personaje extravagante donde los haya, visita Marte, en la mitad del siglo XXI, con la mala fortuna de que coincide con la primera expedición permanente, una expedición internacional, todo hay que decirlo, que acaba en desastre por causas desconocidas... Lo que destacamos, además del episodio (un episodio fabuloso), es la base en la que están los astronautas, una base completa, con todas las instalaciones necesarias: área de control, nave de evacuación, un jardín donde plantar especies comestibles, un área médica con instalaciones de aislamiento, zona habitable, almacén..., vamos, lo esencial. Otro punto a destacar es algo que ya sabemos nosotros, pero que explican muy bien: cuando el Doctor y la Comandande de la base van corriendo por los largos pasillos entre el área central y las otras zonas de la instalación, el Doctor pregunta que por qué no hay alguna moto, bicicleta, o similar, para recorrer esos pasillos, y la Comandante le responde que el añadir más peso hubiera supuesto cargar más combustible, por lo que saldría más caro, y tiene razón. Y como último punto, en el episodio se muestra que la estación está construida sobre una reserva de hielo que se encuentra bajo tierra, que ha sido excavado para llegar al hielo. Pero, personalmente, con lo que nos quedamos es con ver la TARDIS del Doctor en medio del desierto marciano. Ojalá podamos viajar a Marte tan "fácilmente" como lo hace el Doctor.

Somos conscientes de nos habremos dejado mucho por el camino, pero es lo que conocemos de primera mano. Cualquier sugerencia sobre otras series o películas que sucedan o tengan como argumento el planeta rojo será bien recibido. Pero una conclusión nos queda: O nos juntamos todos para llegar a Marte, o nunca llegaremos. Y no lo digo yo.

miércoles, 31 de marzo de 2010

jueves, 11 de marzo de 2010

En movimiento

Queda claro que los galones de jefa del séquito marciano los tiene ganados a pulso, y lo sigue demostrando: dos nuevas sorpresas nos ha regalado MRO. La primera no lo es tanto, porque Mars Global Surveyor ya nos mostró algo parecido. Aún así es muy importante, ya que muestra que su atmósfera es bastante dinámica, cosa que han notado los MER de primera mano. Un vistazo al volcán Nili Patera en el 2007 y otro más reciente han probado que hay dunas que han cambiado su forma, levemente, pero lo suficiente notorias como para que las capte la HiRISE con su bárbara resolución. Lo que queda claro es que esas dunas están en movimiento como las de aquí en los desiertos de la Tierra. Tras una labor de chinos revisando hasta el más mínimo trozo de superficie, son cambios de apenas dos metros en las más grandes, pero evidencian que, a pesar de la ténue atmósfera marciana, los vientos son lo suficientemente potentes como para transportar los granos de arena, y asi, que las dunas se desplacen. La cosa no acaba ahí, ya que en otra región, Deuteronilus Mensae, ha localizado gracias a su radar SHARAD lo que parecen glaciares subsuperficiales, cubiertos por escombros que transportaron cuando éstos estaban en la superficie. Por lo que se sospecha, estos son los restos de las extensiones de los casquetes polares cuando las edades de hielo que sufrió Marte (al igual que la Tierra), que acabaron formando los terrenos caóticos cuando se derritieron, y parte de ellos acabaron bajo toneladas de escombros de lo que ocurrió por allí. Según las mediciones tomadas desde la órbita, esos glaciares subsuperficiales se extienden cientos de kilómetros hacia el polo norte, por lo que si se confirma que lo que hay debajo es hielo, habrá que remojarlo para celebrarlo. De momento lo dejamos dentro de la categoría de lo posible. Y mientras, por la superficie los MER continúan más o menos como los dejamos. Spirit, con energía para nada más que una hora al día, está ya en posición para soportar el crudo invierno marciano allí en la ubicación Troy. Sus perspectivas de supervivencia no son buenas, sin apenas poder moverse, con sus paneles completamente cubiertos del polvo marciano, solo un milagro en forma de remolino podría salvarle, ya que lo peor del invierno comenzará en mayo. Al menos sigue cumpliendo soles, y hoy es el 2200 de trabajo continuado desde que llegó a Marte. Prodigioso. Y mientras, en las tierras de Meridiani Opportunity continúa revisando las rocas de la eyecta del pequeño crater Concepción. Tras comprobar que adentrarse en el cráter era poco posible por el riesgo de quedarse atrapado en el suelo marciano, sus controladores decidieron alejarla del borde y así inspeccionar las rocas más lejanas del borde, que si bien no lo están demasiado, no dejan de ser interesantes. Obviamente cuando acabe con esta tarea regrese a la ruta hacia el cráter Endeavour, al cual le espera una larga caminata todavía. Para acabar por hoy con la sección marciana, regresando a la órbita, la Mars Express ha iniciado una nueva campaña de observación de Fobos, del cual ha pasado a 67 km. de altura del irregular satélite. Quedan todavía algunos acercamientos más a la más grande luna marciana, quizás para preparar la misión rusa Phobos-Grunt. Al menos nos está regalando vistas de auténtico infarto. Eso es todo lo que nos ha llegado desde Marte, así que para cerrar la sección marciana por hoy, mostrar un nuevo retal de ese tapete fabuloso que es la superficie marciana, en esta ocasión la cima del Arsia Mons. Realmente interesante.

Alcanzado el muro de las rarezas, para celebrar su última extensión de misión, Cassini nos ha dado nuevos descubrimientos, sobre satélites, han llegado a nuestras manos. Nuestras fuentes en el centro de control han informado sobre cambios en el polo sur de Encélado tras su último acercamiento, el año pasado. La última vista de esa región del pequeño satélite (estará los próximos 15 años en oscuridad) nos ha desvelado nuevas fracturas, especialmente alrededor de Baghdad Sulcus, por las que, por supuesto, están emitiendo nuevos chorros de materia. Lo que queda claro es que el calor reinante en esa zona de Encélado está modelando todavía esta región, y confirmando lo del depósito de agua bajo la superficie. Y lo que todavía esconde. Y además, al tiempo que llegaba este hallazgo, otro casi tan importante nos llenaban las noticias. En esta ocasión, se trata de Titán. Un estudio a través del infrarrojo y de las imágenes de RADAR nos ha desvelado que la región de Hotei Arcus es volcánicamente activa, pero no es el vulcanismo que conocemos, sino que es el criovulcanismo la que lo afecta. Se han detectado unas 8 corrientes provenientes de criovolcanes, es decir, materiales helados que salen como lo harían los volcanes en la Tierra, y por lo tanto, modifican la región, de la forma que lo haría una lengua de lava. Queda claro que es plenamente activo en ese sentido. Y mientras, nuevos sobrevuelos a satélites, en este caso a Mimas, Rea y Helena. Además de las imágenes de costumbre, poco más es lo que nos ha llegado, aunque las vistas recibidas son, como habitualmente, soberbias. Para ir finalizando con el señor de los anillos y nuestra cronista desde allá, una nueva postal para añadir al muro, en esta ocasión Japeto desde la lejanía. Maravillosa.

En los frentes de la ISS, reina la calma relativa tras la finalización exitosa de la misión del Endeavour. El Tranquility y la Cupola ya están en su sitio, cumpliendo la labor diseñada para ambas estructuras, y el transbordador regresó tras ampliarle un día más la labor. Ahora mismo en ambos frentes están de preparación. En Cabo Cañaveral el Discovery ya está en vertical sobre la plataforma, a la espera de su lanzamiento el día 5 de abril. Aunque 3 días antes los tres miembros de la expedición 23 serán enviados al complejo a bordo de una Soyuz, ques será lanzada desde Baikonur. Además, dos de los cinco astronautas que conforman la dotación de la estación (el americano Williams y el ruso Suraev) recogeran sus trastos y regresarán a casa el día 18. Ese día quedarán 3 astronautas, y si les juntamos los otros tres, la expedición 23 estará completa. Y la próxima estructura a instalar, el módulo ruso Rassyvet, confirmar que será colocado en mayo y elevado a bordo de la bodega del transbordador Atlantis. Pero por el momento, solo las tareas normales se realizarán.

Y para ir finalizando por hoy, las ya tradicionales noticias breves. Comenzamos con New Horizons, que ya ha pasado la mitad de su camino, y que el año que viene cruzará la órbita de Urano más o menos a estas alturas. Por otro lado hemos conocido los resultados del uso del instrumento de la NASA Mini-SAR que equipaba la desaparecida Chandrayaan, y a partir de ellos se interpreta que en el polo norte hay grandes cantidades de hielo, lo que hace que las presiones a la NASA para que reconsidere su decisión sobre anular el programa Constellation. Pero la decisión de abandonar Constellation no fue tomada a la ligera, ya que los programas privados designados para sustituir los actuales están bastante avanzados, y como prueba, el cohete Falcon 9, que incluso ya se encuentra en la plataforma de lanzamientos, en vertical, y al parecer con un primer Dragon en su punta. A la espera de una fecha de lanzamiento, el conjunto tiene buena pinta. Por otro lado, el lanzamiento del sustituto del telescopio Hubble, el James Webb, está fijado para el 2014. No sabemos cuan avanzado va. El que si va según el programa es Curiosity, del cual nos llega la noticia de que se ha probado la flexibilidad del brazo robot de instrumentos. Aún no es el defitivo, pero pasó la prueba satisfactoriamente. Y por último, siguen los intentos para reactivar, por si acaso sobrevivió a la noche polar marciana, a Phoenix. Es la segunda etapa de intentos, pero están dando los mismos resultados, es decir, nada. Esto es todo lo que ha acontecido, aunque es poco, es bastante interesante, así que para cerrar esta crónica por hoy, abrir nuestra ventana al espacio, para mostrar, desde el telescopio chileno de La Silla, del ESO, la nebulosa NGC 1788. Espectacular.

Por una vez hemos tenido una buena e interesante inyección de información por aquí, que ya era horario. Sigue habiendo déficit de información, pero lo de esta época entre entrada y entrada ha sido lo mejor que hemos recibido en meses. En fin, toca despedirse de esta crónica por hoy, saludando a nuestra vieja amiga la Tierra, una pequeña joya en la inmensidad de la galaxia.

Hasta otra.

miércoles, 24 de febrero de 2010

El futuro... ¿ya aquí?

Si tras leer una entrada anterior de esta Crónica os entraron las dudas o la curiosidad de por qué la nueva dirección de la NASA ha deshechado el programa Constellation en favor de programas privados, os la daremos: En comparación con el programa tripulado lunar ahora cancelado, éstos están realmente adelantados. No solo están contemplados cohetes capaces de elevar pesadas cargas allí arriba, sino también, naturalmente con la debida certificación, transportar astronautas.

La empresa con el programa más adelantado es la SpaceX, ya con un cohete, aunque pequeño, bastante capaz. La apuesta es su Falcon 9, especialmente diseñado para transportar cápsulas, tanto de carga como para astronautas. El primer ejemplar ya está en Cabo Cañaveral, en pleno montaje final, y se espera que en dos meses pueda ser lanzado en el que sería el primer lanzamiento de este cohete. Por otra parte, en construcción está el primer ejemplar de su cápsula, Dragon, que su primera variante será solo para carga. Está previsto que, si el Falcon 9 tiene éxito, pueda ya volar este año, e incluso, abastecer a la ISS. Este vehículo, parecido en forma a las Apollo (un diseño sencillo) posee un módulo de propulsión y energía, acompañado del módulo de carga, que será reutilizable, ya que es capaz de regresar desde la órbita. Está previsto que se realicen tres vuelos, aún sin fecha definida: el primero sería para probar sus sistemas en la órbita, así como la reentrada del módulo de carga; luego habría un segundo en el que está previsto un acercamiento a la ISS, para probar su sustema de navegación, el envío de telemetría entre la estación y Dragon y viceversa, y otra vez el retorno a Tierra; y el tercero ya sería una misión de abastecimiento, a la vez que se probarían los sistemas de acoplamiento. Equipada con una exclusa capaz de acoplarse a cualquiera de los muelles libres de los módulos Harmony o Tranquility (en el primero es más probable), o incluso en el Unity, es capaz de transportar hasta 6 toneladas de carga, bastante por el estilo de las Progress rusas, aunque poco en comparación de los ATV europeos. La NASA ha contratado nueve vuelos de abastecimiento con este vehículo, cuando esté certificado para volar, y con la posibilidad de aumentarlos a doce. Además, al tiempo que se prepara para carga, esta fase ya terminada, se está preparando Dragon para transportar astronautas. Con un volumen habitable de 10 metros cúbicos, será capaz de transportar a siete astronautas. Obviamente, con ese espacio no habrá mucho sitio para esparcimiento, pero como no se espera que se hagan viajes excesivamente prolongados, es más que de sobra. Esta variante es esperada para no más tardar del 2014, tres años antes (si no hubieran surgido más problemas) que el primer vuelo del eliminado Orion, y además a un precio inferior que la compra de plazas en las Soyuz rusas. Es un comienzo.

Por otro lado hay otra empresa que también está preparando un cohete capaz de colocar cargas importantes en órbita, además de construir un vehículo de transporte de carga para la ISS. La empresa Orbital Sciences Corporation está preparando su cohete Taurus II, capaz de elevar 5 toneladas a órbita baja. Su primer vuelo se espera para el 2011, y es posible que se use para llevar cargas a la estación. Al tiempo están construyendo el COTS o servicio de transportes orbitales comerciables, o al menos una variante de prueba. Está siendo elaborado en las instalaciones de Alenia Espazio en Italia, encargada de finalizar los módulos Harmony y Tranquility de la estación, además de la construcción de varias sondas, como Venus Express. Este vehículo es una nave de demostración para posteriormente construir Cygnus, la variante definitiva de su vehículo de carga para la ISS. Algo menos capaz que el Dragon de SpaceX (podrá transportar hasta 2.700 kg.), aún así podrá dar un buen servicio a la estación. Entre otros sistemas, equipará el mismo sistema de aproximación que el vehículo de carga japonés HTV, que realizó su primer vuelo el año pasado, con un notable éxito, y que abasteció con elementos bastante importantes a la ISS. Se espera que, al igual que con el Taurus II, Cygnus esté listo en el 2011.

Está claro que si se ha elegido este camino no es por casualidad. Se tiene la infraestructura, los medios, y el dinero. Todo ese dinero que se ahorra la NASA en desarrollar vehículos de carga y pasaje lo podrá derivar a otros proyectos más importantes. Lo que hace falta es que alguien se arriesgue y consiga continuar el camino iniciado por los transbordadores de la NASA. Ese si debería ser el futuro. Tiempo al tiempo.

domingo, 14 de febrero de 2010