
La galaxia NGC 1365, desde el observatorio de La Silla (Chile).
0, tiene a su alrededor al menos 5, quizás siete planetas. De los cinco confirmados, de masas similares a Neptuno, están situados bastante cerca de su estrella, a distancias de entre 0.06 y 1.4 la distancia de la Tierra al Sol. Sus años van entre los 6 días y los seiscientos. Lo que es más digno de mencionar es que las distancias entre ellos es regular, al igual que en nuestro sistema solar. Además, hay que confirmar otros dos, uno de ellos con un período más o menos de 2200 días, y con una masa próxima a la de Saturno. Este sistema solar está apenas 127 años luz de nosotros. El segundo sistema solar detectado, el ahora llamado Kepler-9, tiene dos planetas, de masas algo menores de Saturno, pero trementamente cerca de sus estrellas, ya que orbitan en 19 y 38 días. Lo que queda claro es que son dos tórridos lugares, y utilizando la lógica, inhábitables. Actualmente son 490 planetas los encontrados fuera del sistema solar, pero ninguno tipo Tierra, por el momento...
ada mes se iban descubriendo planetas. La pega es que la inmensa mayoría de ellos son inmensas bolas de gas (el más grande es el BD20 2457b, con 21'47 masas de Júpiter), tremendamente cerca de sus estrellas (el más caliente es el HD189733b, con más de dos mil grados centígrados medidos), aunque hay excepciones. Con el tiempo, y con los nuevos medios (mejores telescopios, cámaras muy avanzadas, satélites) los tamaños se han ido reduciendo, e incluso algunos de ellos (en concreto 11 de los 490) se cree que son tipo terrestre, incluso, uno de ellos, el Gliese 581 e, el cuarto y de momento último planeta de su sistema solar, que tarda en orbitar su enana roja en 122 días, que se le creen unas condiciones similares a las terrestres en cuanto a temperatura.
re con condiciones muy similares a las que disfrutamos en este planeta. Y el primero fabricado específicamente para esta tarea es el interferómetro Kepler. Lanzado el año pasado, su cuenta de planetas es de 7, de momento, debido a que su tarea se ha visto retrasada por unos problemas ya solucionados. La pega de Kepler es que tiene una zona de búsqueda bastante limitada, en la que solo podrá observar unas 800 estrellas, pero como uno nunca sabe, podrían aparecer varios. Este telescopio utiliza el método de tránsito, se dedica a observar las estrellas, encontrar los tránsitos, para luego descomponer la luz de la estrella y el posible planeta, para definir la composición de ámbos. Y entonces, si lo que orbita a esa estrella es un planeta, se le investiga más en serio: se calcula su masa, se mide su órbita, la distancia a la estrella. En general, aparte de los métodos de tránsito y de detección gravitatoria, lo que hemos relatado es el procedimiento habitual.
ue, gracias al telescopio de infrarrojos Spitzer, se han detectado los restos de dos planetas que colisionaron en una lejana estrella. Realmente lo detectado fue el cinturón de escombros, es decir, de asteroides, generado por el impacto de estos dos cuerpos planetarios. Está situado en la estrella en formación HD172555, a 100 años luz. Aunque por lo visto en los últimos meses, parece ser bastante común en este tipo de sistemas.
aja luminosidad. Aún así, las imágenes se deslumbraron, y de las 21 instantáneas que consiguió solo la mitad fueron algo aprovechables. Solo se acercó al planeta una vez, y la muestra de la superficie marciana era nada más que un uno por cierto del total. Las siguientes (Mariner 6 y 7) mejoraron en calidad, pero al pasar una vez como su antecesora apenas nos dejó ver un 10% del total. La primera en enseñarnos el planeta por completo fue Mariner 9. Con una versión mejorada de cámara, solo alcanzaba a ver detalles de un tamaño mínimo de 90 metros. Con esas imágenes como base las Viking volaron a Marte para posar vehículos de superficie, pero gracias a sus cámaras, que podian ver detalles de un tamaño mínimo de 10 metros provocó que el lugar de aterrizaje de Viking 1 fuera movido unos 900 km. por otro más seguro. La siguiente cámara que llegaría a Marte la portaba Mars Global Surveyor, la MOC. Tras casi 20 años sin enviar un vehículo a la órbita marciana, la tecnología de las cámaras había aumentado muchísimo, y ésta era el no va más en este apartado. Capaz de captar detalles de un metro (más o menos la mesa de un comedor) hemos visto nuevos detalles, hasta ese momento ocultos, de Marte. Pero tras la llegada de MRO, la perspectiva ha vuelto a cambiar.
es capaz de captar detalles de apenas... ¡20 centímetros!. Imaginaos los detalles que está captando este objetivo. He aquí una pequeña muestra de sus capacidades:




