Phoenix, un tributo

miércoles, 7 de octubre de 2009

El señor de los anillos


La cosa va de anillos. La sonda Cassini lleva muchos años por Saturno, y en este tiempo ha encontrado cosas interesantes sobre los anillos. En agosto el planeta cruzó el equinoccio, y la poderosa sonda, además de contemplar Saturno sin anillos, descubrió que éstos no son planos, sino que tienen piedras que sobresalen. Para entendernos, no son como una hoja de papel, ya que tienen resaltos, rocas más grandes, del tamaño de las montañas Rocosas de América del Norte. Ya se sabía que los anillos están formados millones de fragmentos de hielo y roca, pero no que sobresalieran del cinturón.

Pero esto no es nada en comparación con lo hallado recientemente por el telescopio Spitzer. Echando un vistazo al planeta con tan potente herramienta, utilizando el infrarrojo, ha aparecido un nuevo anillo, supermasivo, más o menos a la altura del satélite Febe, la más exterior de las grandes lunas saturnianas. Este gran anillo no es tan visible como los que rodean cercanamente al planeta, y es realmente misterioso el que solo se haya visto en infrarrojos. Y además, con un eje de 27º diferente al del planeta. Increíblemente raro.

Pero aquí no se acaba la cosa. Cassini no solo investiga Saturno, los anillos, y los satélites Encélado y Titán. Posee 60 o más, y cual más, cual menos, ha recibido una visita de este enorme vehículo. Y uno de esos satélites, el helado Rea, captó la atención de los científicos por los datos enviados por Cassini. Y el asunto es que en uno de sus últimos acercamientos a este satélite, gracias a uno de sus instrumentos, se detectó, tanto a un lado como al otro de la luna, una importante reducción de partículas radiactivas que usualmente rondan todos los satélites, protegiendo a la sonda de ellas. Y como además esa reducción en un lado y otro es simétrica, se anunció que Rea poseía anillos, o algo similar, pero solo se han detectado, no se han visto. La cosa quedó ahí, hasta que en un congreso reciente, una nueva imagen tomada en el rango ultravioleta de las cámaras de Cassini parece ser que se ha visto los restos de partículas de esos anillos que han impactado contra la superficie de la luna. Siguen sin aparecer, pero al estar sobre el ecuador, no puede ser otra cosa.

Por algo llamamos nosotros a Saturno el Muro de las Rarezas. Nunca sabes que sorpresa nos espera en la próxima órbita.

Estuvimos en la Weekendtrek 2009


Los días 2, 3 y 4 de este mes se celebró la Weekendtrek 2009, y allí estuvimos presentes, no solo para colaborar en las labores de la organización, sino que además, aprovechando que este es el Año Internacional de la Astronomía, se nos ocurrió la feliz idea de mostrar a los asistentes a este evento (un éxito, afirmo) una pequeña muestra de la amplia galería que tenemos coleccionada. No fueron más que 10 imágenes las que llevamos, pero sabemos que causaron interés (y aprovechamos para hacer una cuñita para promocionarnos).

A todos los que asistieron, gracias, y si entráis aquí, muchísimas gracias y esperemos que lo escrito aquí capte vuestra atención tanto como las imágenes que mostramos.

Muchas gracias.

(N. del A.: Un servidor es el del medio de la foto)

martes, 8 de septiembre de 2009

Los dioses de Marte

A Marte hemos enviado multitud de sondas, de las cuales casi la mitad de ellas o se perdieron por el camino, o pasaron de largo, o se estrellaron contra el planeta. Pero de las que llegaron, las más notorias han sido las de superficie. La más famosa es Mars Pathfinder, pero ella duró poco. Sin embargo, otras estuvieron en funcionamiento bastante más tiempo. El mayor ejemplo es el de Viking 1, que duró desde el 20 de julio de 1976 hasta casi finales de 1982. Hasta ahora ese es el récord de longevidad. Pero ahora mismo hay dos vehículos que pronto podrían llegar a desafiar esa extraordinaria marca. Los Rovers de exploración de Marte, o MER, despegaron en junio del año 2003, llegaron a Marte en enero del 2004, y desde entonces están recorriendo sus lugares de aterrizaje. Al igual que las sondas Viking, los MER fueron diseñados para funcionar con garantías durante 90 soles, o días marcianos, y mientras Viking 1 duró 6 años y medio, su gemela, la Viking 2 alcanzó los 1290 soles, tanto Spirit como Opportunity (Hoy mismo) han alcanzado los 2000 soles funcionando. Y el mayor mérito de los MER es que funcionan con energía solar, mientras que las Viking portaban generadores nucleares.

Spirit, en el cráter Gusev, aterrizó el 3 de enero del 2004, y desde que llegó ha

recorrido más de siete kilómetros, por un paraje completamente rebosante de rocas, como los anteriores sitios de aterrizaje, alcanzando varios accidentes interesantes: el cráter Boneville, los montes Columbia, que escaló, y una formación extraña en forma de placa llamada Home Plate. En todos esos sitios ha encontrado pistas de cómo se formó ese lugar, a medias entre los volcanes y un poco de agua. En la actualidad se encuentra medio enterrado en el talco marciano (la arena marciana es más fina que los polvos de talco, la partícula más pequeña que se sabe), a causa de una avería en una de sus seis ruedas, que le dificulta el movimiento, cuando se dirigía a un nuevo lugar que observar. Lo que importa es que sigue funcionando.

Opportunity, por Terra Meridiani, o como lo llamamos nosotros, las tierras de

Meridiani (Un páramo desolado, sin apenas rocas en toda la extensión que lleva recorrida), llegó a tan peculiar lugar el 24 de enero del 2004, acabando dentro de un pequeño cráter de la región llamado Eagle. Tras una exploración exhaustiva del diminuto cráter, ha recorrido nada menos que más de 17 kilómetros, alcanzando primero el cráter Endurance, en el que entró y estuvo 6 meses, y posteriormente al cráter Victoria, en el que también entró, y ahora se encuentra camino de otro cráter, mucho más grande que los anteriores, el Endeavour. Gracias a la investigación dentro de los tres cráteres, nos ha dado pruebas irrefutables de que esa zona estuvo en algún período de la historia marciana bajo las aguas. Mucho material formado al contacto con el agua ha hallado en todo su recorrido, abriendo nuevas perspectivas para la exploración del planeta rojo. En estos momentos vuelve a la ruta hacia el cráter Endeavour, tras echar un vistazo al segundo meteorito que ha encontrado en su recorrido. Pero ese cráter al que va está ahora mismo a unos 10 kilómetros, y probablemente no dure tanto. Ojalá me equivoque.

Estos todoterrenos son todo un triunfo de la ingeniería, ya que nadie pensaba que fueran tan longevos. En estos más de 5 años que llevan andando han sufrido varios problemas, algunos fallos tanto mecánicos como electrónicos, e incluso han sufrido una tormenta de polvo marciana, de la que sobrevivieron a duras penas, pero sobrevivieron. El crudo clima marciano podría jugarles una mala pasada en el futuro, pero se han probado que aguantan todo lo que el planeta les ha echado. Incluso han sobrevivido a otra sonda que llegó a Marte después que ellos: Phoenix, que aterrizó en el polo norte marciano en mayo del año pasado y funcionó 5 meses de manera exitosa. Nadie pensaba que la sobrevivieran, pero aquí siguen, y si continúan como hasta ahora, serán los MER, y no Viking 1, los que posean el récord de longevidad en funcionamiento sobre la superficie marciana. Y quién sabe, en el 2011 un nuevo todoterreno, más grande, más potente, más capaz, y con un generador nuclear, Curiosity, partirá hacia Marte, y quién sabe si un tal Spirit o un tal Opportunity siguen correteando por el planeta rojo. Tiempo al tiempo.

Desde luego los MER se merecen este calificativo. Y si siguen cumpliendo soles, nadie podrá quitárselo.

martes, 18 de agosto de 2009

Cometas, ¿fuentes de vida?


Mucho se ha hablado sobre los cometas, esas bolas de nieve sucias, que al paso de las cercanías de la Tierra nos enseñan esas colas de materiales y gases que se funden al acercarse al Sol. Y en los últimos tiempos se especulaba sobre ellos como los iniciadores de la vida en la Tierra. Por ese motivo, la NASA preparó y lanzó una sonda preparada para recoger muestras de la cola de un cometa. Se trata de Stardust. En el año 2004 se aproximó y entró en la cola del cometa Wild 2, y consiguió exitosamente recoger muchas muestras de la cola del Wild 2. Y en el 2006 su preciada carga regresó a la Tierra, donde los científicos, impacientes, esperaban este regalo del cielo.

Llevan 3 años estudiando esos pequeños fragmentos, muchas cosas han encontrado, pero hace poco un descubrimiento muy importante podría confirmar que los cometas fueron los que alimentaron de vida nuestro planeta. Han hallado glicina, un aminoácido muy importante para los seres vivos, ya que es utilizada por los seres vivos para formar proteínas. Cuando se detectó en los análisis previos, pensaban que estaba allí por contaminacion terrestre, pero un estudio en profundidad ha visto que no es para nada terrestre, y que proviene del cometa.

Está por confirmar que los cometas posean otras moléculas orgánicas, pero esta es una pista que abre la posibilidad de que nosotros mismos somos extraterrestres. Quizás no introdujeron todos los ingredientes, pero puede que colaboraran enormemente en la aparición de la vida en nuestro planeta. Toda historia tiene un comienzo, y ésta puede ser bastante larga.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Colisión exoplanetaria


Mucho se supone sobre la creación de la Luna, y una de las teorías es la de que un objeto enorme colisionó con nuestro planeta hace miles de millones de años. Pero un hecho curioso ha sucedido, y es que se ha podido detectar, que no ver, una colisión entre dos objetos, o mejor dicho, dos planetas tipo terrestre. En la estrella HD172555, localizada a 100 años luz, se ha detectado lo que podría calificarse de la nube de escombros de dos cuerpos, uno algo más grande que Mercurio, que aún está ahí, y el segundo, ahora destrozado, una pizca más grande que nuestra Luna. Y todo gracias al telescopio Spitzer, que ha detectado todo esto gracias al infrarrojo que es capaz de detectar.

Pero en el plano extrasolar, hay que decir que gracias a los nuevos medios, (incluyendo el nuevo telescopio hace poco inaugurado en Canarias) se van encontrando nuevos planetas, no cada día, pero en un ritmo de tal vez dos o tres al més, aunque casi ninguno es tipo terrestre, la mayoría son gaseosos, mucho más grandes que Júpiter, y muy cerca de sus estrellas. Aunque algún terrestre, o que se cree de este tipo, ha sido encontrado, y uno de ellos, situado en Gliese 581, una estrella parecida al Sol, hay un planeta que tal vez reuna alguna de las condiciones conocidas para la vida. Pero asegurarlo es más complicado.

Y como dato friki, decir que mientras se preparan telescopios para encontrar planetas no solo tipo terrestre, sino que tipo Tierra (ya hay uno, Kepler), los científicos piensan que podrían encontrar un planeta habitable en la estrella 40 Eridani A. ¿Por qué friki?: porque para los que nos guste Star Trek, todos, o casi todos, sabemos que allí está situado Vulcano.

No estaría mal encontrarlo...