Phoenix, un tributo
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martes, 7 de julio de 2026

De tres en tres

 Sí, lo admitimos: lo hemos retrasado por necesidad. Pero todo aquello que se hace esperar merece más la pena. Ya lo veréis.

A diferencia de la visita a Dinkinesh, el paso cercano a Donaldjohanson por parte de Lucy no resultó tan espectacular. Un poco de contexto antes.

El sobrevuelo de Lucy a 52246 Donaldjohanson ya estaba previsto al comienzo de la misión. Se planeó para ser el ensayo general de la misión antes de que la sonda alcanzará sus objetivos troyanos. Su distancia de sobrevuelo, mil km., se hizo conservadora a propósito. Y llegó, el 20 de abril del año pasado. 

Fuente: NASA/Goddard/SwRI/
Johns Hopkins APL/NOIRLab
En las horas posteriores al encuentro, practicado a 960 km. de distancia, fue muy poco lo que vimos del asteroide. ¿Interesante? Siempre. Las imágenes nos devolvieron un cuerpo formado por dos objetos, con un estrecho cuello. Fuertemente craterizado, como es norma, los tiene tirando a desgastados. Gracias a la información recibida, se calcula que posee unas medidas de 8.8 x 4.4 x 3.1 km. Sí, rota sobre sí mismo, con bastante lentitud, en diez días y medio. Lo interesante llegó hace poco: resulta que también se mueve en su eje longitudinal, bamboleándose de acá para allá cada veintiséis días y medio. Mola, ¿eh? Pues ya veréis. Por la información recogida, se establece que está forma de cacahuete que tiene es el resultado de una "colisión" suave, y que su rotación era mucho más veloz, para irse frenando gradualmente. La causa de está reducción muy posiblemente fue a causa del ciclo diurno y nocturno, el calentamiento solar y el posterior enfriamiento nocturno causando la deceleración de su rotación. En cuanto a la apariencia desgastada de los cráteres, fue a causa de las fuerzas que actuaban y que llevó al impacto, causando como desprendimientos. Con respecto a su clasificación, es un tipo C de asteroides carbonáceos, y los
Fuente: NASA/Goddard/SwRI/
Dan Gallagher
datos espectrales de Lucy muestran la existencia de minerales arcillosos ricos en hierro. ¿Qué significa? Es muy probable que el cuerpo original del que se originó contó con agua líquida; sin embargo, la exposición resultó breve, de ahí la existencia del hierro. Según el equipo científico, es más joven que otros similares investigados, como Bennu o Ryugu, y el hecho de permanecer en el cinturón principal significa poca alteración. Ya lo veis: interesante por derecho propio, y un anticipo de lo que nos espera el año que viene, cuando alcance los primeros asteroides troyanos de su misión. Ah, por cierto: si queréis saber los nombres que han recibido sus formaciones geológicas, mirad aquí.

Podríamos haber redactado está entrada tiempo atrás, cuando nos percatamos de que en poco tiempo veríamos dos objetos nuevos, gracias a dos sondas procedentes del continente asiático.

Cuando Hayabusa2 nos entregó su carga en diciembre del 2020, la sonda estaba más que capacitada para seguir. Por eso los responsables de la misión idearon un plan de misión extendida de lo más interesante, haciendo uso intensivo de su impulsión iónica. Son dos los objetos a investigar, y hace nada que ha observado el primero.

Descubierto por el proyecto LINEAR el 3 de febrero del 2001, recibió la designación 2001 CC21. Órbita al Sol entre 0.8 y 1.3 unidades astronómicas de nuestra estrella, tardando 1.05 años en completarla. Se le considera un tipo A de asteroides silicatados, con un eje de rotación inclinado 5°, rotando en 5.02 horas. Por supuesto, una vez seleccionado para ser inspeccionado, se le dio nombre, mediante un concurso. Por eso se llama, desde septiembre del 2024, como 98943 Torifume. Este nombre procede de la historia del nacimiento de los dioses de Japón tras la creación del archipiélago nipón. Y ya, hasta el sobrevuelo del pasado día 5.

Fuente: JAXA, The
University of Tokyo, Chiba
Institute of Technology,
Institute of Science
Tokyo, AIST, Paris
Observatory, IAC
Para el sobrevuelo, la sonda usó toda su instrumentación, si bien sólo tenemos un par de apuntes procedentes de la cámara de alta resolución (ONC-T) y su instrumento termal (TIR). ¿Qué nos encontramos? Pues otro binario por contacto. Recuerda un poco a Itokawa, salvo sin una zona despejada. Las rocas abundan y con un sobrevuelo hecho a 800 metros de distancia, podemos ver que no hay apenas zonas despejadas. Luego está la imagen termal, que enseña la distinta inercia térmica de la superficie, mayor en la zona de máxima insolación, con un cuello mucho más frío, más que nada por las formas del objeto. Aún faltan datos del espectrómetro de infrarrojo cercano, la cámara de campo ancho y su altímetro láser. Además, por la geometría del sobrevuelo y la arquitectura de la sonda, sólo hay información en la fase de aproximación, pero no durante la partida. No os preocupéis: lo mejor está por llegar.

Hay que decirlo: Hayabusa2 ya da muestras de fatiga en su impulsión iónica. Un aumento de voltaje en los neutralizadores está reduciendo la capacidad de empuje de ellos. Recordemos que cuenta con cuatro, habiendo usado tres intensivamente en su tarea primaria. En vista de la aparición de este problema, se optó por usar el cuarto, pero también da muestras de fatiga. En vista que tiene otro encuentro asteroidal previsto para julio del 2031 (el 1998 KY26, de aproximadamente once metros de diámetro y rotando en cinco MINUTOS) se optará por incrementar el flujo de combustible para reducir el desgaste. Con dos sobrevuelos a la Tierra previstos (diciembre del 2027 y junio del 2028) toda la capacidad tendrá que estar disponible. Ah, y mientras ha sido capaz de detectar dos exoplanetas (previamente conocidos) usando su cámara más potente. Está es la operación más llamativa de las realizadas. Sólo queda esperar a que llegue el resto.

Hay un tercer punto de interés en lo que se refiere a asteroides. Hace años y un poco que China lanzó su Tianwen-2 y, como con cualquier misión procedente de este populoso país, poco se ha sabido de lo que ha hecho. Lo único que teníamos era el plan de misión, que declaraba que, para el 7 de junio, la sonda llegaría a su primer destino, el 469219 Kamoʻoalewa, para alcanzarlo y empezar a verlo para comienzos de este mes. Dicho y hecho.

Las primeras noticias no llegaron de las autoridades chinas, no. Fueron radioaficionados los que, vigilando las señales de radio procedentes desde la sonda, descubrieron un gran desplazamiento Doppler el pasado 7 de junio, denunciando un gran cambio de velocidad. Ya hablamos que cuenta con propulsión química y motores iónicos. Para está, empleó la química. En días posteriores se pudieron detectar más cambios en la señal recibida, denunciando nuevas maniobras, más pequeñas. En principio, la sonda debía situarse a 20 km de su objetivo para el pasado día 4. ¿Lo consiguió?

Fuente: CNSA
Hay que admitirlo: no es la mejor imagen del mundo, pero es suficiente para ver un objeto irregular, muy irregular, posiblemente abrupto y con regiones de color más claro y oscuro. Recordemos, la distancia es de veinte km, mientras que el objeto es de unos 40 metros (estimados) de diámetro, rotando en menos de 28 minutos. Recordad: es solamente un primer vistazo. Con el paso del tiempo, se irá acercando, hasta el punto de posarse y recoger muestras de su superficie. Para eso, toca esperar (y que informen).

Tres asteroides distintos, tres sondas diferentes. Todos con su propia personalidad. ¿Qué pensáis de estos objetos?

miércoles, 27 de mayo de 2026

Aves de paso (y II)

 No pensábamos hacer una segunda parte, sin embargo resulta necesaria. Sí, la temporada de sobrevuelos marcianos acabó. Al menos, durante un tiempo. En el futuro no hay ninguo programado. Así que, veamos qué nos ha deparado esta vez.

Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU/SwRI
Pero antes, rebobinemos. Sí, al encuentro que practicó Europa Clipper. Allí donde lo dejamos, apenas nos entregó una diminuta imagen termal y palabras sobre que su radar REASON funcionó sin problemas. Sólo semanas y meses después la misión nos entregó algo más. Lo primero fue una imagen (algo) mejor desde E-THEMIS, a un día del sobrevuelo y a 900.000 km del planeta. Sigue sin ser gran cosa pero... En la imagen, podemos ver bien el disco bien redondo, una mancha oscura que es su casquete polar norte, más una zona circular que es la provincia volcánica de Elysium. Ah, y como dos pequeños puntitos, los dos satélites marcianos. Un detalle más: no sólo demostró registrar la temperatura, también su segundo canal espectral. Si en la primera imagen, más lejana, usaba el primero, que cubre el rngo de los 7 a 14 micrones (el mismo que el THEMIS de Mars Odyssey) en esta la imagen registra entre los 14 y 28 micrones. Pero lo interesante, sin ninguna duda, fueron los datos de REASON. El radar operó durante cuarenta minutos a distancias de entre 5000 y 884 km del planeta, generando, en ese plazo, un total de seis gigabytes de datos. Datos que no envió a casa hasta más de dos meses después. Han sido muy
Fuente: NASA/JPL-Caltech/UT-Austin
valiosos porque ha sido la primera prueba funcional del sistema, demasiado grande para hacerlo en la Tierra. A la espera de un mejor procesado (los procedimientos están en formación), el equipo procesó lo que llegó en forma de un "radargrama" que abarca una amplia franja ecuatorial de las planicies volcánicas marcianas. Lo qué vemos es un perfil topográfico, con sus cráteres, montes, pendientes inclinadas... a lo largo de 900 km. El sistema funciona, y todo lo del procesado necesita trabajo, pero es una buena señal. Ah, y no desfallezcais. Para diciembre de este año Europa Clipper nos sobrevolará, para su último impulso hacia Júpiter.

Mejor volvamos a la actualidad, ¿sí? Marte ha vuelto a tener visita, de una nueva sonda al cinturón de asteroides. Como hizo Dawn en su día, su prima hermana Psyche ha hecho lo propio. Un detallito: a la hora de planificar Dawn, la misión no contemplaba pasar por el planeta rojo. Con el aplazamiento de su despegue, se vio que se podía usar una visita allí para recibir un pequeño empujón que alterara su inclinación sobre la eclíptica. El paso de Psyche se planeó con el mismo objetivo. 

A diferencia de las múltiples misiones de espacio profundo, que se reservan para sí el bruto de los datos, y sólo publicar el resto meses (o años) después de capturarlos, la misión Psyche tomó la decisión divulgativa de abrir una página de imágenes en bruto, como las marcianas de superficie o Cassini en su día. Por lo general, es sólo el espacio vacío, con las estrellas de fondo... Todo cambió cuando tuvo Marte a la vista. 

Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU
Psyche
obtuvo las primeras vistas de Marte el pasado día dos de mayo. A pesar de la distancia, esta primera secuencia nos mostró que la sonda se estaba aproximando al planeta rojo desde "detrás", viendo de este modo un lejano creciente. Un detalle más que estas imágenes nos han ofrecido no es ver las lunas, sino operativo. Como Dawn, cuenta con dos cámaras gemelas, con la única diferencia siendo la orientación. Por ello, durante la aproximación usó la cámara B, con todos sus filtros.

Como el único encuentro de estas características antes de alcanzar el asteroide, la misión Psyche decidió encender toda la carga útil para el encuentro con Marte, el 15 de mayo. No sólo las cámaras (con enorme herencia "marciana") también su magnetómetro y sus espectrómetros de rayos gamma y neutrones. Tiene todo el sentido porque ya conocemos bastante del entorno magnético del planeta, y poseemos toda una base de datos de composición química recabada por Mars Odyssey. Como Hera y Europa Clipper antes que ella, la intención fue la calibración previa a alcanzar su destino.

La sonda sobrevoló Marte con éxito, a una distancia de máxima aproximación de 4609 km de la superficie, con todos los instrumentos encendidos y recabando datos durante todo el evento. Lo más interesante, obviamente, son las imágenes. Durante el encuentro, Psyche cambió a usar la cámara A,
Fuente: NASA/JPL-Caltech/ASU
obteniendo interesantes vistas de diversas regiones marcianas, como el cráter Huygens. Aparte del clásico color óxido del planeta, la combinación de filtros ha permitido mostrarnos algo de la composición superficial. Y mientras se marchaba, nos permitió ver el casquete polar sur, con vistas de alta resolución. En los días posteriores, Psyche continuó capturando vistas de un Marte más pequeño hasta ya no ver nada más. Sin duda, nos sirven como buen anticipo para cuando llegue al asteroide.

¿Y del resto? Aún no tenemos confirmación total, pero parece que el magnetómetro fue capaz de registrar la onda de choque de la magnetosfera marciana. En cuanto a los sensores de rayos gamma y neutrones, su adquisición careció de problemas. Pero lo importante fue la maniobra en sí. Marte aceleró a Psyche lo suficiente para que llegue a su destino en agosto del 2029. Además, alteró la inclinación de su trayectoria 1° con respecto a la eclíptica. Puede parecer poco, sin embargo, con el tiempo y el uso de su impulsión iónica, la aumentará hasta hacerla coincidir con la de su destino, el asteroide Psyche, que es de 3.1°. 

Ya veis: no sólo Venus y nosotros servimos para las asistencias gravitatorias. Vale cualquier planeta. O, como las misiones Galileo y Cassini demostraron, hasta los satélites grandes. Usar Marte puede resultar excepcional, pero ya que está, y con las investigaciones en curso allí, se pueden hacer ínter comparaciones.

Visitas un mundo para una cosa, y te marchas, además, con bonitas postales. ¿Qué más se puede pedir?

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Resumen del año 2025

 El año concluye y, como es costumbre, toca resumir. Este 2025 ha sido un año de luchas. Sí, porque cada vez que en Estados Unidos hay cambio de Administración, supone todo un vuelco en los programas espaciales. Y la recién llegada propuso todo un tajo al presupuesto que suponía reducir a la mitad el dinero dedicado a los programas científicos, especialmente a los de observación terrestre, si bien los de exploración del sistema solar y los de estudios del universo también se resentirían. Aún no hay decisión, puesto que no hay cabeza visible en la NASA. Al menos, no oficialmente. Dejando la política a un lado, este año comenzó con la mirada puesta en la Luna. Una vez más, el programa de misiones comerciales envió dos vehículos, con resultados dispares. Así, la pequeña firma Firefly Aerospace llevó a cabo con su lander Blue Ghost una misión perfecta de principio a fin, con un
Fuente: Firefly Aerospace 
alunizaje de libro y catorce días en el Mare Crisium en el que probó todo lo que transportaba. Por su parte, Intuitive Machines envió su segunda misión y... Le pasó como a la primera: alunizó de lado. Peor aún: lo hizo dentro de un cráter. Sólo pudo funcionar unas horas. Las caras fueron un auténtico poema. No hubo dos sin tres, puesto que la firma japonesa iSpace lanzó un segundo lander Hakuto-R y casi consiguió alunizar. A ver si a la tercera va la vencida. En Marte la actividad ha sido, básicamente, la normal, con Curiosity y Perseverance acaparando la atención. Ambos siguen recorriendo sus parcelas, y nos han dado cada uno un retazo del pasado marciano. El más viejo, aún en forma, ha detectado sustancias orgánicas grasas, las más grandes detectadas hasta ahora, mientras que el segundo parece haber dado con las primeras huellas de vida fosilizada. No hace falta decir que un laboratorio en casa nos daría resultados definitivos. Ah, y el planeta rojo tuvo doble visita a comienzos de año, primero con Europa Clipper, después con Hera. Ambos pasos sucedieron sin problemas, entregando datos e imágenes del máximo interés. Y hablando de los ingredientes para la vida, las muestras de OSIRIS-REx (aún de camino a Apophis, tras un sobrevuelo a nosotros en septiembre) han revelado precisamente algunos de los ingredientes básicos para la formación de seres vivos en las condiciones correctas. Por otros lados, BepiColombo realizó su último paso a Mercurio previo a su inserción orbital (para noviembre del año que viene), Parker Solar Probe sigue estudiando al Sol sin sofocarse (demasiado), Solar Orbiter nos ha enseñado por vez primera uno de los polos solares, Proba-3 ha conseguido el primer vuelo en formación autónomo para conseguir eclipsar al Sol y tomar imágenes de la corona... Hay que decir que tanto Parker Solar Probe como Juno están el el limbo. Nos explicaremos. De nuevo la política en acción, hubo cierre de gobierno durante el mes de octubre en Estados Unidos. Por esa razón, nadie tomó una decisión sobre ambas misiones. En el caso de la Bella Dama del Espacio, su labor extendida en Júpiter debió finalizar el 30 de septiembre. Según últimas noticias, es decir, el seguimiento de sus comunicaciones, permanece activa. En cuanto a la sonda solar, su tarea primaria concluyó tras su perihelio número 24, en el mes de junio. Pero ahí sigue, tras el vigesimoquinto, de nuevo sin problemas. Y si algo está dominando estos últimos meses es el paso del
Fuente: NASA, ESA, STScI, D.
Jewitt (UCLA), M.-T. Hui
(Shanghai Astronomical
Observatory). Image
Processing: J.
DePasquale (STScI)
cometa interestelar 3I/ATLAS por el sistema solar. Dejando aparte teorías conspirativas, buena parte de los activos que tenemos en el espacio han apuntado, o lo harán, en un momento u otro, a este veloz visitante. No sólo los observatorios espaciales como Hubble, James Webb, XMM-Newton o XRISM lobhan visto, también nuestro grupo en Marte, sondas como Lucy, Psyche, JUICE o Europa Clipper también. Y está resultando fascinante. Ya se nos olvidaba: Lucy sobrevoló el asteroide Donaldjohanson, resultando ser un objeto alargado, dos unidos en realidad. Un anticipo de lo que nos espera en los troyanos. Y lanzamientos. La lista de altas es larga: SPHEREx y PUNCH, EZIE, Biomass, Tianwen-2, MTG-S1 (con Sentinel-4), MetOp-SG-A1 (con Sentinel-5), TRACERS, IMAP, CGO y SWFO-L1, Sentinel-1D, Sentinel-6B, NISAR, HydroGNSS, ESCAPADE, y otras de las que no nos acordamos en este instante. En la de bajas, siempre donde duele. Sí, estábamos avisados, pero no deja de ser triste el tener que despedirnos de Gaia primero, e INTEGRAL después. También previsible ha sido el anuncio del fin de la misión Akatsuki en Venus, algo que veíamos venir. Y aunque nos resistimos a contarlo, es probable que haya que agregar a MAVEN a la lista. Desde el pasado día seis no sabemos nada de ella. Sólo que parece girar de forma incontrolada y que su órbita parece haber cambiado. Por la descripción, suponemos que algo a bordo ha explotado, o se ha chocado con algo. Y ahora, con Marte en conjunción solar hasta finales de enero, las esperanzas de recuperarla se reducen. Y lo que nos espera en el 2026: más misiones comerciales a la Luna, el retorno del ser humano a Selene en la misión Artemis II,  las llegadas de BepiColombo a Mercurio y Hera a Didymos-Dimorphos, más misiones de observación terrestre... Y sorpresas, que no os quepa duda. E intentaremos estar aquí para relatarlo.

martes, 4 de noviembre de 2025

Las próximas misiones a Marte: ESCAPADE

En los comienzos de la exploración espacial, cuando se trataba de estudiar estudiar la magnetosfera terrestre, se confiaba únicamente en un solo satélite. Es cierto, usando múltiples satélites, cada uno con un objetivo concreto, eso sí, se empezaba a ver la complejidad de nuestro entorno espacial. Luego llegaron los satélites Pioneer, las unidades del seis al nueve (hubo un quinto, perdido en el lanzamiento) los cuales, ubicados en órbitas solares, proporcionaban información multipunto del viento solar, ideal cuando los astronautas de las misiones Apollo iban a la Luna. El prototipo de un sistema de alerta de meteorología espacial. Más tarde, llegaron los satélites europeos HEOS, los primeros de la ESA en abandonar, por un rato, la magnetosfera terrestre. Sí, fueron dos, lanzados a órbitas fuertemente elípticas, pero uno en trayectoria ecuatorial, el segundo en órbita polar. Fueron muy útiles. Y más tarde, la primera constelación diseñada a propósito: el proyecto ISEE, con dos satélites en torno a nosotros un tercero en el punto de Lagrange L1. Y otros, como Dynamic Explorer, o más recientes el cuarteto Cluster II, el quinteto THEMIS, y más reciente, la misión MMS. Pero, ¿y fuera de la Tierra?

Si los presupuestos para misiones planetarias es ajustado, difícilmente se pueden diseñar constelaciones con destinos a otros mundos. Puede decirse que la misión ampliada ARTEMIS, la continuación de THEMIS, con dos de los cinco satélites maniobrados para acabar en órbita lunar, podría ser la primera, pero era aprovechar unos recursos ya existentes. Por eso, la misión Discovery GRAIL es, en realidad, la pionera en ese sentido. Lanzar dos sondas casi idénticas, maniobrarlas en el espacio profundo, hacer que entren en órbita con horas de diferencia, y hacer que orbiten en una misma trayectoria con minutos de separación, fue todo un hito. Pero claro, fue a la Luna, es decir, a la vuelta de la esquina, astronómicamente hablando. 

¿Y en Marte? El planeta rojo tiene uno de los entornos espaciales más interesantes que existen en el sistema solar interior. Tuvo una magnetosfera propia, de la que quedan restos fosilizados, además de tener una inducida por el viento solar, que erosiona, aún hoy, la atmósfera marciana. Y son varias las misiones que estudian, a día de hoy, esta magnetosfera híbrida: Mars Express, Tianwen-1 y, especialmente, MAVEN. Este último orbitador fue diseñado especialmente para estos estudios, entregando información de gran valía... Pero no es suficiente. Al ser una sola plataforma, hay fenómenos que se le escapan al no tener acompañamiento. Bueno, pues será hora de proporcionársela.

Perteneciente al programa de misiones SIMPLEx, el dúo ESCAPADE (Explorador de Escape y Aceleración y Dinámica del Plasma) pretende ampliar lo que MAVEN nos da. Es cierto que misiones como esta se prepararon para volar como cargas secundarias en lanzamientos con destino al espacio profundo, pero diversos imponderables lo han evitado. ESCAPADE, junto con otro dúo, Janus, tenía previsto volar con Psyche, pero el cambio de lanzador (del Falcon 9 al Falcon Heavy) hizo imposible que ocupara su lugar. ¿El proyecto se canceló? No, renació. El proyecto se asoció con la firma Rocket Lab, que además de lanzar satélites, los diseña y construye. Con la experiencia acumulada con la etapa de transferencia de la misión CAPSTONE, se lanzaron a la producción de los elementos de vuelo de ESCAPADE.

Rocket Lab diseñó una etapa superior de cohete configurable para acabar convertida en un satélite independiente. Así crearon la plataforma Photon. Recientemente, la ha usado como base para toda una línea de productos, y la empleada para ESCAPADE recibe la denominación Explorer. La firma, para la producción de las sondas, llamadas Blue y Gold, ha usado su método de integración vertical en el que emplean producción propia en los elementos principales. Son vehículos de tamaño pequeño, con unas medidas de 1.20 x 1.65 x 1.09 metros en configuración de lanzamiento. Desplegado, tendrán una envergadura de 4.88 metros. Como decimos, casi todos los componentes los ha producido la firma en diversas plantas. El ordenador, el
sistema de comunicaciones (Radio Frontier de espacio profundo en banda-X, el mismo tipo que se usa actualmente en Europa Clipper, con una antena de alta ganancia en forma de disco de 60 cm de diámetro, dos antenas de media ganancia, y cuatro de baja ganancia, todas de tipo parche), el sistema de control de actitud (en sus tres ejes, con unidad de medición inercial, dos escáneres estelares, cuatro sensores solares precisos, cuatro ruedas de reacción, motores de maniobra de gas frío usando nitrógeno), generación de energía (dos paneles solares de dos secciones, desplegables pero fijos, en un ángulo de 45°, más la batería de ión-litio), control termal. De todo, sólo el motor principal de combustible líquido no lo ha producido la firma, de hecho procede de Arianespace. Es de tipo hipergólico, con combustible y oxidante tóxicos, todo hay que decirlo. Cada satélite cuenta con dos tanques para el combustible, dos para el oxidante, dos para el sistema de presurización de helio, y cuatro para el nitrógeno de los propulsores de maniobra. Su carga útil la componen tres indagaciones y un
desarrollo tecnológico. EESA, los Analizadores Electrostáticos de ESCAPADE, es sin duda el instrumento más voluminoso y pesado de a bordo. En un único paquete conjuga dos analizadores electrostáticos, como bien dice su nombre, uno para iones supratermales (EESA-i, 0.5 eV - 30 keV) y otro para electrones supratermales (EESA-e, 10 eV - 10 keV). Complementará a lo que los sensores SWEA, SWIA y STATIC de MAVEN proporcionan, midiendo energías, flujos, y masas de aquello que medirá con un amplio campo de visión. Es una repetición del instrumento SPAN-A del paquete SWEAP a bordo de Parker Solar Probe. EMAG, el Magnetómetro de ESCAPADE, emplea un único sensor de núcleo saturado triaxial, en el extremo de un mástil de dos metros de longitud. Es
curioso, porque muchas suelen equipar dos, uno más cercano a la plataforma para medir el campo magnético de la propia sonda. Por ello, la limpieza magnética está a la orden de día.  Con un rango de medición de cero a dos mil nanoteslas (nT) medirá la potencia y dirección de los campos magnéticos que detecte. ELP, la Sonda Langmuir de ESCAPADE, es en realidad un paquete que combina una sonda Langmuir multiaguja situada en el mástil del magnetómetro (mide la densidad total de electrones), dos Sondas de Iones Planares (para medir el flujo de emisión solar en el ultravioleta extremo y la densidad de iones termales) y una Sonda de Potencial Flotante (mide el potencial de cada sonda relativo al plasma a su alrededor). Este instrumento y el EMAG están controlados por la Unidad de Procesado de Datos y la Tarjeta de Control de los Instrumentos. A esto hay que sumarle el experimento tecnológico. No sería una misión a Marte si no contara con un sistema de
cámaras. Cada sonda cuenta con un sistema llamado VISIONS, o Sistemas de Observación el Visible e Infrarrojo. Desarrollado por la Universidad del Norte de Arizona, se trata de un paquete compacto (9.10 x 9.80 x 7.53 cm) y ligero (603.1 gramos la primera, 602.7 la segunda) que combina dos cámaras independientes, una para luz visible y otra para luz infrarroja, más años sistemas de control. Se ha elaborado con componentes plenamente comerciales, para demostrar que sistemas así soportan el vuelo espacial de espacio profundo, siendo ideales para misiones de bajo presupuesto. La cámara visible usa un detector CMOS con filtro Bayer para capturar imágenes a todo color; el sistema infrarrojo verá el infrarrojo termal (8-14 micrones) gracias a un conjunto de microbolómetros, que no necesitan refrigeración activa. Además, su tarjeta de control es capaz de adquirir, hacer un simple procesado y comprimir los datos antes de ser enviados. Cada cámara es capaz de obtener imágenes de todo el disco (resolución: 45 metros en el perigeo, 3.2 km en el apogeo, en el visible, 460 metros y 34 km. en TIR), si bien sólo la instalada en Blue podrá hacerlo durante el apogeo de su órbita. En Gold, se ha situado de tal forma que vea parte de la plataforma. Estas cámaras tienen tres objetivos: obtener datos de temperatura superficial para distinguir diversas unidades termofísicas; discriminar los diversos rasgos superficiales basados en las diferencias de color y albedo; y seguir la cantidad de energía entrante y saliente. Además, la banda verde de la cámara visible se podrá ajustar para intentar ver tanto la aurora de oxígeno como el brillo nocturno de oxígeno. La masa seca de cada sonda es de apenas 209 kg. En cuanto sean repostadas, su peso en báscula aumentará a 535 kg.

Como ya dijimos, las sondas perdieron lanzador y ventana de lanzamiento. Al ser diseñadas para ser cargas secundarias, no parecía existir misión adecuada a sus características. ¿Entonces? La única solución es un lanzamiento dedicado. Por ello, ha costado seleccionar el vehículo adecuado. El escogido
es un recién llegado a la competición: se llama New Glenn, y lo produce la firma Blue Origin. Se ha desarrollado para ser la competencia directa del Falcon 9, hasta en la recuperación de la primera etapa. Es un monstruo, de 98 metros de alto y siete de diámetro. Usa dos etapas, la primera con siete motores que queman metano y oxígeno líquidos, más una segunda que emplea dos motores criogénicos que usan hidrógeno y oxígeno líquidos. Hasta la cofia es de siete metros de diámetro, lo que le hace la más grande en servicio, permitiendo cargas muy voluminosas. Es capaz de situar hasta 45000 kg en órbita baja terrestre, y hasta siete mil en trayectoria translunar. Además, la primera etapa es recuperable. Despega desde la veterana plataforma 36, concretamente la usada por los viejos Atlas-Centaur que, en las décadas de 1960 y 1970 pusieron en el espacio las misiones Mariner, Pioneer o Surveyor. El 9 de noviembre la misión comenzará con su lanzamiento. Es cierto que no es la ventana de lanzamiento óptima para una misión a Marte, lo que significa que, una vez en el espacio, le espera un trayecto más largo y retorcido de lo habitual.

Su trayecto no será directo, no. Para la misión, y esta ventana en concreto, se ha desarrollado un viaje inusual. De tal forma, que durante algo más de un año el par de sondas estarán cerca de nosotros, viajando despacio de aquí hasta el punto de Lagrange L2 antes de volver hacia la Tierra, en lo que llaman órbita con forma de riñón. Entonces, para noviembre del 2026, aprovechando el retorno con su paso extremadamente cercano, aprovechará la gravedad terrestre más la propulsión principal para lanzarse, esta vez sí, rumbo a Marte.

El periodo de crucero será tranquilo por necesidad, con una trayectoria de transferencia tipo 2. Eso sí, Blue y Gold no se separarán demasiado porque se pretende usar todo el potencial de las antenas de la Red de Espacio Profundo, contactando con ambas a la vez. La maniobras correctoras sucederán con horas de diferencia. Por lo demás, un periodo calmado. Y como decimos, al no ser la ventana óptima, tardarán en llegar, con la inserción orbital prevista para septiembre del 2027.

Blue
será la primera en entrar en órbita; Gold lo hará dos días después. Quedarán en altas órbitas elípticas que reducirán a lo largo de varios meses con su motor principal, hasta alcanzar una trayectoria común, de entre 160 x 8400 km, inclinada 65° con respecto al ecuador marciano (duración, 5.66 horas). En esta configuración, la separación puede variar entre los cero y los treinta minutos. Concluida esta primera fase, de unos seis meses, cada sonda empezará a maniobrar independientemente quedando en trayectorias únicas. Gold aumentará su apogeo a 10.000 km (4.9 horas), Blue lo reducirá a unos 7.000 (6.6 horas), también el plano orbital será distinto, sin alterar su inclinación. Sin contar los periodos de maniobras, la misión primaria de ESCAPADE será de once meses.

Ambas sondas se han diseñado para una adquisición de datos continua, lo que implica una capacidad notable de almacenamiento a bordo, por lo que, en los contactos, no sólo enviarán lo almacenado, también información en tiempo real. ESCAPADE ha sido diseñada para comprender la interacción entre
el viento solar y la alta atmósfera marciana, con tres objetivos: comprender los procesos que controlan la estructura de la magnetosfera híbrida del planeta y cómo guía los flujos de iones; entender cómo la energía y la inercia se transporta del viento solar a través de la magnetosfera marciana; entender los procesos que controlan el flujo de energía y materia dentro y fuera de la atmósfera.

En verdad, ESCAPADE es muy importante. Sin las dos sondas de esta misión, nos perdemos fenómenos muy importantes, porque una sola sonda no puede distinguir variaciones espaciales o temporales; es incapaz de dar respuestas sobre las condiciones cambiantes del viento solar (de, aproximadamente, un minuto), viendo sólo con un retardo temporal de más de una hora; una sola sonda no puede caracterizar la dinámica de la frontera del plasma. Por ello, con múltiples sondas, se puede hacer un estudio tridimensional y temporal para crear una imagen real de la magnetosfera híbrida marciana y cómo responde al viento solar. Con la primera campaña, ESCAPADE se enfocará en los fenómenos temporales. En la segunda, en los espaciales.

Pues aquí están: dos sondas pequeñas, pero con una tarea colosal, y un perfecto complemento de MAVEN. Claro, hubiera sido ideal tenerlas en el espacio antes, ahora que estamos en el máximo solar, pero es mejor tarde que no nunca. A por ello .

martes, 15 de julio de 2025

Hace diez años...

 Parece mentira, pero cómo pasa el tiempo. Los nueve años que pasaron desde el lanzamiento hasta llegar fueron MUY largos, pero con la perspectiva actual, el encuentro aún parece que sucedió ayer. Porque sí, fue ayer cuando hicieron diez años desde que New Horizons completara su examen del sistema de Plutón, es decir, el propio planeta (si bien algunos siguen empeñados en que no lo sea) y sus satélites Caronte, Nix, Hydra, Styx y Kerberos. De meros puntos de luz allá en la porra, se convirtieron en mundos con personalidad propia, lugares con los que soñar, imaginar. Y, bueno, por supuesto, sabemos mucho más que antes de ellos, claro. Descuidad, que cuando os despistéis os encontraréis por aquí una entrada con todo lo que la misión nos enseñó.

Así, celebrando la efeméride, qué mejor que mostraros a los protagonistas.




Y, por último, la que considero la imagen más icónica del encuentro: la mirada atrás:

Fuente de todas: NASA/Johns Hopkins University Applied
Physics Laboratory/Southwest Research Institute

Ah, si queréis ver más joyas del encuentro, sólo podéis buscar aquí.

viernes, 20 de junio de 2025

¿A dónde vas, Tianwen-2?

Fuente: CASC
 En la noche del pasado día 28 de mayo, desde el Centro de lanzamiento de satélites de Xichang, en China, despegó en un lanzador CZ-3B la que bien podría ser la gran aventura de esta década. Y decimos podría porque, como con casi todas las misiones chinas, está envuelta en en misterio, y en este caso, no sabemos por qué, aún más. 

Llevamos sabiendo de este proyecto chino desde hace años, y siempre con escasa información, que es lo habitual en estos casos, la verdad. Que no informemos, o lo hagamos poco, sobre las misiones chinas no es por no querer, sino por lo poco que sabemos, y que acaban divulgando las autoridades del país con el tiempo. Con Tianwen-2 no es una excepción; de hecho, han ido un poco más allá. Lo que sí tenemos, sin embargo, es información de sus destinos. Sí, destinos, en plural. Y, la verdad, con lo poco que sabemos de todo el proyecto en general, nos quedamos con la miel en los labios a la hora de querer conocer hasta el último tornillo de la sonda. Es lo que hay.

Así, sin que sirva de precedente, empezaremos a hablar de lo que más sabemos, que es de sus destinos.

Descubierto el 27 de abril del 2016 desde el telescopio Pan-STARRS 1 de Hawai'i, el asteroide 2016 HO3 es un objeto que entra en la categoría de los NEO's, encuadrado en el grupo de asteroides Apollo. En el 2019 recibió la que es su designación oficial: 469219 Kamoʻoalewa, un nombre que viene a significar, más o menos, "el fragmento que oscila", o así, extraído del poema épico Hawaiano Kumulipo. De este asteroide lo que más llama la atención es su órbita. Su trayectoria en torno al Sol le lleva entre un perihelio de 0.9 unidades astronómicas a 1.1 ua, una inclinación sobre la eclíptica de 7.8º, y una duración aproximada de 365.77 días. Se clasifica, y esto es lo más interesante, como un cuasi-satélite de la Tierra, a pesar de que nunca llega a estar en las proximidades de nuestro planeta. Lo más cerca que ha estado de la Tierra, siguiendo sus movimientos orbitales, fue a 12.44 millones de km. allá por diciembre de 1923. Resulta que, situado en un marco de referencia rotatorio,
Fuente: NASA/JPL-Caltech
parece rodear elípticamente a la Tierra, pero no se trata de un satélite natural y, aunque no es el único en esta configuración, de todos los cuasi-satélites es el más estable. Además, en referencia con los puntos de Lagrange L4 y L5 posee lo que se conoce como órbita de herradura. Si esto os ha llamado la atención, lo siguiente bien puede hacer que os caigáis del asiento. Si bien se asume que este asteroide puede, y ojo, puede, ser un asteroide tipo S, su composición es más bien de silicatos. ¿Esto es importante? A ver: orbita en las proximidades de la Tierra, espectralmente es más rojo que los asteroides del tipo que le han asignado, ergo... Sí, resulta que la teoría más asumida nos informa que Kamoʻoalewa es... ¡un trozo de la Luna! ¿Será verdad? Bueno, no del todo hasta que se llegue. Según los estudios, bien se asemeja a las muestras retornadas por misiones como Apollo 14 y Luna 24, si bien la teoría nos dice que su origen podría ser más bien el cráter Giordano Bruno, de la cara oculta selenita. Claro, también podría ser, de hecho, un asteroide tipo S o tipo L. Su tamaño se calcula en un margen de entre 40 y 100 metros, si bien el albedo puede indicarnos que están en el margen más bajo. Ah, y rota sobre sí mismo en algo más de 28... ¡minutos! Ya veis, y ha habido, hasta Tianwen-2, propuestas de misiones hasta allí. Sólo la misión china se atreve a acudir. Con una misión muy concreta... Pero ya hablaremos de ello.

Que no os engañe la nomenclatura porque, aunque su denominación sea 311P/PanSTARRS, es decir, más propia de un cometa, se trata más bien de un asteroide. Uno situado dentro del cinturón principal. Fue descubierto antes que nuestro anterior protagonista, el 27 de agosto del 2013, de nuevo por uno de los telescopios del proyecto PanSTARRS. Aclaremos: ¿es, o no es, un cometa? Claro, viendo las
Fuente: NASA, ESA, D. Jewitt (University of
California, Los Angeles),
J. Agarwal (Max Planck
Institute for Solar System Research),
H. Weaver (Johns Hopkins
University Applied Physics
Laboratory), M. Mutchler
(STScI), and S. Larson (University
of Arizona)
impactantes imágenes del telescopio Hubble, la respuesta sería sí. Tenemos que aclarar, sin embargo, que existen diversos asteroides que parecen comportarse como un cometa. ¿Qué tipo de asteroide puede ser? Se ignora, pero se le ve emitiendo diversas colas de material, hasta seis, posible resultado de un evento propulsivo natural, es decir, la presión de la radiación solar sobre su superficie. ¿Por qué pasa esto? Por eso irá, por eso irá, para averiguarlo. Se ha seguido su órbita, que rodea nuestra estrella en 3.24 años, con un perihelio de 1.9 unidades astronómicas, y un afelio de 2.2. Se cree que su diámetro medio es algo menor de los 500 metros y, según observaciones fotométricas y de curva de luz, bien podría poseer un satélite, cuyo tamaño sería de unos 200 metros. Ah, y revisando imágenes del Sloan Digital Sky Survey que datan del año 2005, resultó que ahí estaba nuestro protagonista, con una actividad tipo cometa más bien imperceptible. Más ingredientes a la sopa.

Fuente: https://x.com/AJ_FI
Ahora pasemos a hablar de la sonda. Sí, nos repetiremos: la información sobre Tianwen-2 es escasa. Hasta tal punto es el secreto de esta misión que por no tener, ni siquiera tenemos imágenes reales de la sonda estando en Tierra. A través de gráficos podemos ver cómo es. Su bus tiene una forma aproximadamente cúbica, con una antena de alta ganancia fija, más otros apéndices. Sí, al verla, llama la atención una cosa: sus paneles solares. Os recordarán a los de Lucy, y según lo visto, son en esencia idénticos. Estos paneles solares decagonales son tipo Ultraflex, que emplean un sustrato ligero y flexible que, plegados para el lanzamiento, apenas ocupan espacio y, a diferencia de otros paneles solares como los de JUICE o Psyche, ahorran mucha masa, lo que significa incrementar la masa de la sonda, ya en cuestión de instrumentación, ya en cuestión de combustible. Además, las células incorporadas son extremadamente eficientes, en este caso siendo capaces de convertir hasta el 34% de la luz solar en energía a distancias de Helios de tres unidades astronómicas. Esta selección no es casual, porque nos lleva al segundo detalle de la misión, éste menos visible. Porque la sonda, además de equipar propulsión química convencional, dispone de dos motores iónicos, similares a los usados en misiones como Deep Space 1, Dawn y DART, todas misiones a cuerpos menores. Los de Tianwen-2 tendrán una capacidad de empuje máximo de hasta 116 milinewtons, aunque desconocemos si la misión podrá usarlos al mismo tiempo. En cuanto a su instrumentación, se trata de once investigaciones: una cámara multiespectral, cámara a color de campo medio, espectrómetro de imágenes de visible e infrarrojo, espectrómetro termal, magnetómetro, un radar, analizador de eyecta, analizadores de partículas, tanto neutrales como cargadas, una cámara de navegación y un sensor laser LIDAR. La masa total de la sonda se cifra en algo más de dos toneladas.

Fuente: CNSA
Tianwen-2
 ya está en el espacio, obvio, y según una nota de prensa de la Agencia Espacial Nacional de China, opera sin problemas y sus paneles solares están plenamente desplegados, lo que ilustran con la imagen de una cámara de monitorización a todo color y alta definición, en la que vemos, en la primera imagen real de la sonda, uno de los paneles decagonales plenamente iluminado. ¿Qué camino le espera? Pues uno un poco largo. Para llegar a su primer destino, Kamoʻoalewa, necesitará de aproximadamente un año, con una maniobra de espacio profundo con su propulsión química convencional para el mes de octubre de este año. La fecha de llegada se ha fijado para el 4 de julio del año que viene, con la maniobra de captura ejecutada un mes antes aproximadamente. Entonces, pasará unos nueve meses explorando el asteroide con su instrumentación hasta el momento culminante: la toma de muestras. Para esto, cuenta con dos sistemas distintos. Uno resulta semejante al método usado por las dos sondas Hayabusa, una suerte de tubo acabado en un disco de cinco centímetros. El proceso será semejante al usado por OSIRIS-REx en Bennu, al aproximarse muy, muy despacio, tocar la superficie y retirarse. El segundo sistema es algo que no se ha probado hasta la fecha en el espacio. Consiste en una especie de rueda, o así, que arañará la superficie, con la sonda posada durante un tiempo estipulado (no se sabe cuánto) usando una serie de delgadas patas que la mantendrán fija sobre la superficie. Con los dos métodos completados, las muestras se guardarán en una cápsula de retorno.

Fuente: CNSA
Desde abril a noviembre del 2027, la sonda volará de regreso a la Tierra, con la fecha de entrega prevista de la cápsula para el día 29 de ese mes. Será entonces cuando ponga en uso serio sus motores iónicos, iniciando la verdadera aventura. Tras el sobrevuelo posterior a soltar la cápsula de retorno de muestras, le toca dirigirse hacia el cinturón de asteroides. Este periodo bajo impulsión iónica será toda una prueba de ingeniería para la sonda y su equipo en Tierra, porque supondrá toda una demostración para acumular experiencia en órbitas de transferencia empleando la tecnología de la impulsión iónica. Si todo sale como planean, llegará a 311P/PanSTARRS hacia enero del 2035. Una vez allí, indagará este objeto durante, al menos, según el plan, tres meses. Por supuesto, en este caso no habrá recogida de muestras, será pura indagación científica remota.

De una misión con tan escasa información, poco más podemos rascar. Pero aquí queda. Espero que os sea suficiente, y estéis atentos a más información (Por ejemplo, aquí, previa traducción, y aquí) para cuando llegue. Desde aquí, estaremos atentos.

lunes, 9 de junio de 2025

Aves de paso

 Cuando se planea una misión, una que busca llegar a un lugar remoto o a un objetivo esquivo, las asistencias gravitatorias están a la orden del día. Planetas como Venus, la Tierra, incluso Júpiter son los objetivos obvios. Más extraño resulta realizarlo a un planeta que es, a día de hoy, el más visitado.

¿Marte, como estación de paso? Resulta que son pocos los que miran al Planeta Rojo a la hora de hacer un sobrevuelo. Venus, claro, tiene buena masa, y como la Tierra es algo mayor, obviamente en el sistema solar interior son las elecciones obvias. Si por Marte no se ha hecho hasta recientemente ha sido porque no resultaba ventajoso. Sólo por las alineaciones planetarias se puede aprovechar su gravedad y, bueno, se trata de un empujón que no se puede menospreciar.

No fue hasta el año 2007 que una sonda espacial practicó una asistencia gravitatoria a Marte. Sí, ya otras misiones, en los años Sesenta, pasaron por allí, y la gravedad marciana alteró sus rutas, pero sin destinos diferentes del sistema solar.

Marte... ¿morado? (Combinación
de filtros naranja, verde y
ultravioleta cercano)
Fuente: ESA & MPS
for OSIRIS Team
MPS/UPD/LAM/
IAA/RSSD/INTA/
UPM/DASP/IDA, 2007
En su largo trayecto hacia el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, la misión Rosetta tuvo que tomar prestada mucha energía orbital, no sólo de tres acercamientos a la Tierra, sino que también uno a Marte, ya que estaba por allí. Acaeció el 25 de febrero del año 2007, con la sonda pasando a 250 km. de la superficie, en la cara nocturna del Planeta Rojo. Nos entregó imágenes estupendas del planeta, además de cumplimentar la maniobra que tenía preparada. Una asistencia gravitatoria complicada que se ejecutó con brillante éxito, como el resto de su misión.






Casi dos años después, fue otra misión compleja como Dawn la que practicó la maniobra. Programada para el 17 de febrero del 2009, la sonda a impulsión iónica (por muchos, incluso un servidor, considerada la primera nave espacial de la historia) se aproximó al planeta a 549 km. de su superficie. Una entrada en modo seguro por un pequeño error en la programación de sus instrucciones entorpeció su obtención de datos de prueba, pero aún así nos mostró un pequeño retazo de las formas geológicas del Planeta Rojo.




Y hasta la fecha... 

A la hora de preparar las entradas para las misiones Hera y Europa Clipper nos dimos cuenta que no sólo compartían base de lanzamientos, y empresa lanzadora. Sus despegues estaban separados por apenas una semana. Aún más, prácticamente ambas tenían una ruta de salida virtualmente idéntica, que les puso de camino directo hacia Marte para así aprovechar su gravedad. Curioso, ¿no?

Claro, hay que entender la energía de los lanzamientos al ver que la primera en pasar por Marte fue la segunda lanzada, y con buen margen. Y, ya que se pasa, qué mejor que tomar unas cuantas fotos de un lugar del que obtenemos imágenes a diario. Veamos qué han conseguido estas dos.

El 1 de marzo, Europa Clipper pasó a 884 km. de la superficie marciana, con el objetivo de acumular velocidad y ponerse en rumbo de retorno a la Tierra, antes de marchar directo a Júpiter. La verdad, era una oportunidad demasiado buena para no aprovecharla. Aunque, la verdad, resultó quizás algo decepcionante. Nos explicamos: desde el año 2001, en Marte está Mars Odyssey, y su cámara termal THEMIS. Da la casualidad que a bordo de la sonda a Europa está E-THEMIS, una evolución de ese sistema. Eso significaba realizar una intercomparación entre ambos sistemas. Claro, hubiéramos esperado ver imágenes mejores, pero... Se optó porque E-THEMIS capturara imágenes de Marte aproximadamente un día antes de la máxima aproximación, a una distancia de más o menos 1.6 millones de km. del planeta. No hace falta decir que no son imágenes especialmente sugerentes, para nada. Pero sí han
Fuente de ambas:
NASA/JPL-Caltech/ASU
resultado útiles para poder ver que es capaz de registrar la temperatura con un alto grado de exactitud, sobre todo comparando sus registros con el THEMIS de Mars Odyssey. ¿Decepcionante? Sin duda alguna. Ah, y otro de los instrumentos de Europa Clipper también se probó, esta vez en las proximidades de Marte. Se trata de su radar subsuperficial REASON. Carecemos de información sobre si ha revelado algo interesante en esta prueba, pero según lo informado, operó sin problemas, puesto que en Tierra fue imposible probar semejante sistema. Y por último, se obtuvo la verificación de la funcionalidad del experimento de radio ciencia. ¿Por qué no se probó, por ejemplo, el sistema de cámaras EIS? Porque sus cubiertas no se abrirán hasta pasado el sobrevuelo terrestre, ya en el año 2027. Eso sí, se ha probado su funcionalidad, y no parece haber problemas de momento. En fin, decepcionante...

Si el paso de Europa Clipper te dejó con ganas de más, o con mal sabor de boca, dos semanas después fue el turno de la misión europea Hera. En su camino al asteroide binario Didymos-Dimorphos, la pequeña sonda aprovechó la visita marciana para coger energía orbital y así acortar su camino de camino a su destino. Y aunque mucho más modesta que la sonda de la NASA, nos ha entregado mejores resultados. Claro, su destino está a ojos vista... En fin, que la sonda está bien equipada para el estudio de cualquier cuerpo celeste, y quedó ampliamente demostrado en el acercamiento a Marte. En su caso, la distancia fue más lejana, con una máxima aproximación a unos 5700 km. de la superficie marciana, pero pasando hasta 300 km. de su luna más lejana y menos conocida como es Deimos. Y esa era una oportunidad que, para nada, se iba a dejar pasar.

En un despliegue de lo más interesante, la ESA decidió hacer una emisión en directo para que todos pudieran ver las imágenes según se recibían desde Hera (teniendo en cuenta, por supuesto, el retardo en la señal de comunicaciones). Y fueron imágenes de los tres sistemas principales en ese sentido: la cámara AFC, el espectrómetro hiperespectral Hyperscout-H y el sistema termal japonés TIRI. Eso significa toda una galería de imágenes. 

Todas las imágenes que tenemos las tomó cuando Hera se situaba a 1000 km. de Deimos. En ellas se evidencia la diferencia en campo de visión de las tres cámaras. AFC nos mostró el satélite más pequeño de Marte como una mota oscura frente a la más brillante superficie del planeta. Los cráteres resultan sin duda evidentes en Marte, con el cráter Huygens en la parte superior, y en la esquina inferior derecha, una parte de la cuenca Hellas.






Pero... ¿no habíamos quedado que Marte
era rojo? Imagen en infrarrojo 
cercano (Fuente: ESA)
Como se puede ver, el campo de visión de Hyperscout-H es mucho mayor, abarcando, desde la misma distancia, casi la mitad del planeta. La cuenca Hellas podemos verla casi en su totalidad, así como diversos cráteres de grandes proporciones, no sólo el Huygens, también el Schiaparelli. La zona brillante en la parte superior es una zona más brillante, la región de Terra Sabaea. Y Deimos sigue apareciendo como una mancha oscura flotando en el espacio. Muy interesante.


De TIRI, poseemos dos cosas. La primera es una imagen termal de la misma región aproximada. Los colores más oscuros reflejan temperaturas más frías, los más claros... Bueno, está claro. Y aquí tenemos la cuenca Hellas como una zona fría, pero Deimos como una mota realmente brillante. ¿Por qué? Al carecer de atmósfera, es como la Luna, y otros satélites semejantes: se calienta muy fácilmente. Claro,  si tenemos en cuenta que el material de la superficie del satélite es más oscura, resulta que, al igual que el asfalto o el carbón, atrapa el calor con mayor facilidad. Marte, al estar cubierta su superficie de regolito, tarda más en calentarse. De hecho, temperaturas de más de veinte grados en superficie es todo un récord en el planeta. La segunda es una secuencia de los últimos segundos de su aproximación al segundo satélite marciano hasta que, en la última, está a unos 1000 km. de Deimos. Sin código de color, el pequeño satélite con forma de haba sigue destacando como más brillante que Marte, además de poder ver las distintas regiones del planeta también con diferencias de temperatura por su mayor o menor oscuridad.

Fuente: ESA/GMV
Esto no es todo: Hera posee un sistema de navegación autónomo basado en formaciones superficiales, semejante al que tuvo que usar OSIRIS-REx en Bennu durante su exploración. Puesto que el control remoto directo de una sonda en el espacio profundo es imposible, la ESA ha desarrollado esta herramienta. Vinculada a la cámara AFC, se probó en Marte cuando el planeta abarcaba todo el campo de visión del sistema. Este sistema autónomo, desarrollado por un equipo de la firma GMV de España y Rumanía, fue capaz de registrar y rastrear más de cien formas superficiales (mayormente cráteres) durante veinte minutos, en una prueba que, en Tierra, resulta imposible de poder hacer. 

Ya lo veis, dos sobrevuelos, dos éxitos, sin el Drama Marciano influyendo en estas dos visitas. Y, como podéis comprobar, da igual que sea poca la ayuda que Marte pueda proporcionar, pero es suficiente, hasta el punto de que Hera, gracias a un sobrevuelo tan efectivo, ha podido acortar en un mes su tiempo de viaje hacia su destino, para poder llegar al sistema binario Didymos-Dimorphos no en diciembre del 2026, sino en noviembre.

Venus sigue siendo la reina de las asistencias gravitatorias en el sistema solar interior, con maniobras que datan de 1974 y Mariner 10, y más recientemente aprovechadas por Parker Solar Probe y Solar Orbiter, con el próximo sobrevuelo para poco menos de dos meses con JUICE. Ah, y para que conste, el año que viene toca otro acercamiento a Marte para una maniobra semejante: la prima hermana de Dawn, la sonda Psyche, también aprovechará la gravedad del planeta rojo para acortar su tiempo de viaje a su destino. Tras superar unos problemas en su sistema de impulsión iónica, la misión sigue en plazo para el sobrevuelo.

Con retraso, sí, pero aquí informamos de todo lo que se pueda. Tal vez estas sean operaciones poco interesantes para algunos, pero vitales para las misiones en marcha. Ya sabéis: las sondas no están ahí arriba aburriéndose por el espacio. Tienen sus propias tareas que cumplir. Como todos.